Marlen Hernández
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-No solamente los especialistas están preocupados por las malas perspectivas de crecimiento e inflación.
Los consumidores que observan día a día cómo los precios de la mayoría de los productos se elevan, también están inquietos, y cada vez más.
En junio pasado, el Indicador de Confianza del Consumidor -calculado mensualmente por Banxico e Inegi- retrocedió 0.4 puntos respecto al mes previo, ligando dos caídas y ubicándose 1.1 puntos por debajo de un año atrás.
Pero dentro de sus componentes se presentaron caídas más dramáticas.
En el concerniente a la pregunta sobre las condiciones económicas del País en los próximos 12 meses respecto a la actual, el índice cayó 2.0 puntos respecto al mes previo y 6.1 contra junio del 2021, estableciéndose en su nivel más pesimista desde enero del 2021.
Por su parte, en el indicador complementario sobre la expectativa de precios en los siguientes 12 meses, se la confianza bajó el mes pasado en 1.1 puntos respecto a mayo y 4.2 frente a un año atrás, resultando la mayor contracción desde septiembre del 2020 y ubicándose en su peor nivel desde marzo del 2018.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, señaló que hasta el momento las presiones en los precios han sido amortiguadas parcialmente por la política de subsidios a las gasolinas.
«Pero existe el riesgo de que los precios (internacionales) de los energéticos se mantengan elevados y que el Gobierno federal se vea incapaz de conservar los estímulos, lo cual provocaría un ‘gasolinazo’ que afectaría de manera importante la confianza de los consumidores», advirtió.