Las condiciones de sequía siguen saturando los rastros debido al sacrificio de ganado no apto para sobrevivir ante las condiciones climatológicas, expuso Carlos Alberto Gutiérrez de Luna, vicepresidente del Consejo Estatal Agroalimentario.
Advirtió que el nivel de matanza de ganado de desecho en un establo se sitúa de manera ordinaria entre un 30 y 40% de los animales a lo largo del año; sin embargo, tan sólo en el mes de mayo se presentó el sacrificio en promedio del 10% del hato.
Esta situación implica que el despoblamiento por vacas no aptas para sobrevivir está acelerándose y, si la situación de sequía se mantiene por varios meses, puede generarse el riesgo de que se aproxime a su desaparición, advirtió.
“Si tienes un establo con 600 vacas, y sólo en un mes mandas a sacrificio al 10 o 15% del ganado, son más de 60 vacas. Eso implica que hay muchísimo ganado enviándose al rastro, lo que pone en riesgo a los establos”, detalló.
El mercado de leche enfrenta dos problemáticas fundamentales: la falta de demanda y el hecho de que las vacas no se encuentran en estrés, por lo cual mantienen los mismos niveles de producción, detalló.
Expuso que la sobreproducción de leche podría disminuir en cuanto inicien las lluvias, con la esperanza de que las vacas lecheras disminuyan su nivel de producción y se pueda regularizar la compra a mejores precios.
“Sabemos que es un problema de año con año, pero éste fue atípico. Se combinó el precio del dólar, la importación de leche en polvo por parte de las empresas pasteurizadoras, y fue un golpe muy fuerte para el sector lechero”, enfatizó.
Gutiérrez de Luna indicó que, lamentablemente, los productores lecheros siguen vendiendo leche por debajo del precio de producción, pero es preferible tener un poco de ingresos a dejar que la leche no se aproveche.