Karla Omaña
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La dependencia de México del gas extranjero empeoró.
Del total que se requiere, 70 por ciento proviene del extranjero, especialmente de Estados Unidos, revelan los datos del último prontuario de la Secretaría de Energía a febrero del 2021.
Lo anterior se evidenció aún más con la crisis de gas por la que atravesó el País hace unas semanas, provocado principalmente por la estrepitosa caída de la producción de gas de Pemex en los últimos años.
De acuerdo con los datos, la producción doméstica de Pemex entre enero y noviembre de 2020, sólo alcanzó para cubrir el 30 por ciento de la demanda total de 8 mil 197 millones de pies cúbicos diarios de gas.
En 2010 se producían alrededor de 5 mil millones de pies cúbicos diarios, pero en la actualidad produce prácticamente la mitad, es decir, casi 2 mil 500 millones de pies cúbicos diarios de gas en promedio.
Aunque México tiene alto potencial en gas natural, a finales de 2018, el actual Gobierno decidió cancelar las rondas petroleras 3.2 y 3.3, áreas con alto potencial del energético, pero requieren de la técnica de fracturamiento hidráulico para ser explotadas.
Según información de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, en estas áreas se encuentra más del 60 por ciento de los recursos prospectivos (potencial petrolero) del País.
Ramsés Pech, especialista del sector, consideró necesario reactivar la producción en las cuencas de Burgos en las áreas convencionales y no convencionales, ya que en ellas hay reservas por más de mil millones de pies cúbicos diarios en el corto plazo.
“Se tienen que reactivar la cuenca de Burgos en yacimientos convencionales, podrían dar reservas por más de mil millones de pies cúbicos diarios en el corto plazo.
“El problema es que no se le ha asignado presupuesto, ahorita se le están dando menos de 4 mil millones de pesos”, consideró Pech.
La reducción de la producción nacional y la carencia de un plan estratégico de almacenamiento han colocado a México en esta situación de alta vulnerabilidad ante interrupciones en el suministro de gas por parte de Estados Unidos.