Por primera vez en el torneo Necaxa dejó un buen sabor de boca, al menos en el segundo tiempo, al recibir a Monterrey en el Victoria. Los primeros 45 minutos fueron la misma historia con una alineación demasiado defensiva que le dio toda la iniciativa al cuadro regio que aprovechó para tomar las riendas del partido ante el poco manejo de pelota por parte de los Rayos que salieron al campo con Luis Ángel Malagón, Jair Pereira, Mario de Luna, Unai Bilbao, Idekel Domínguez, Julio Domínguez, Jairo González, Alejandro Andrade, Alejandro Zendejas, Juan Delgado e Ian González.
La primera grande de peligro fue para Monterrey con el joven José “Platanito” Alvarado que sustituyó en la punta a Funes Mori, Alvarado se llevó con un sombrero a Malagón, pero De Luna se cruzó antes de que pudiera definir. Rayados siguió presionando con ciertas llegadas de peligro principalmente con Jesús Gallardo por banda izquierda. El dominio tuvo su premio al 35′ con una excelente pared entre Avilés Hurtado y Maxi Meza, el argentino quedó de frente al arco mandando la pelota a guardar con un sutil toque a la esquina derecha de la portería.
Para el entretiempo el “Profe” Cruz mandó tres cambios, uno por lesión con Malagón lastimado siendo sustituido por Edgar Hernández, mientras que Pereira y De Luna salieron para dejar su lugar para Barragán y Mercado. Los primeros instantes del complemento fueron de incesante presión de Necaxa que cambió totalmente su juego, la más clara fue al 49′ cuando Mercado dejó solo a Barragán con un gran centro. El delantero de los Rayos hizo un gran recorte sobre César Montes y al quedar frente al arco definió mal con la zurda ante la buena reacción de Hugo González. Más tarde Juan Delgado tendría un disparo cruzado que se iría por fuera, y al 70′ Ian González lo intentaría de nueva cuenta de fuera del área sin suerte.
El partido se volvió de ida y vuelta con Necaxa totalmente volcado a la ofensiva. Yerko Leiva y el juvenil Bryan Casas entraron de cambio aumentando la presión de los Rayos. Tanta insistencia tuvo su premio a diez minutos del final cuando un centro de Idekel Domínguez por la derecha pegó en Casas, que hizo una especie de pantalla para que Martín Barragán llegara a impactar con un bombazo de zurda para empatar el partido. En los minutos finales ambos equipos tuvieron intentos, sobre todo al contragolpe sin poder anotar, decretando un empate a un gol por bando que le sabe a oro a Necaxa más que nada por el buen funcionamiento que demostró en el segundo tiempo. Los Rayos apenas suman 6 puntos en el torneo y se mantendrán en la parte baja de la clasificación, pero al menos dieron señales de mejoría y suman tres empates en sus últimos cuatro partidos. Ahora cerrarán filas para visitar al Puebla el próximo viernes.