Con cubrebocas lavables de distintos colores, unos cuantos con desechables, con sombrillas y sombreros, acudieron casi seis mil personas de la tercera edad a vacunarse para protegerse del COVID-19.

Con la esperanza reflejada en sus ojos y una emoción que no podían ocultar, la plática, entre varios mayores de 60 años que hacían fila en espera de entrar a los cuatro centros de vacunación instalados ayer, radicaba en la tranquilidad que sentían al estar ya a unos cuantos minutos de ser inoculados, “pero tenemos que seguir cuidándonos”, se alcanzaba a escuchar entre varios; otros recordaban a amigos y familiares que no les alcanzó el tiempo y son ahora parte de la estadística de fallecidos del estado.

Una mejor organización se observó ayer, así como colaboración de funcionarios federales, estatales y municipales, pues, cada uno en su papel brindó orientación a hombres y mujeres de edad avanzada que iban llegando para ser vacunados; en esta ocasión, además de lugares con sombra, ofrecieron café o té y un paquete de galletas. Así sucedió en los centros instalados en la UAA, campus norte, en la Velaria de la Expoplaza, en la colonia Las Flores, Canchas del IV Centenario y en el Parque Deportivo de Pintores Mexicanos.