Mauricio Ángel
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Cuando Depeche Mode tocó en México en 1993, Tomás Cortés se escapó de la universidad y consiguió un boleto para poder ver a la banda. Desde entonces, asegura, cada que el grupo toca en México, él está en el público.

Tomás tiene boleto sólo para el show del 25 de septiembre, pero decidió salir de su casa y desde las 16:00 horas ya estaba afuera del Foro Sol para ver todos los artículos en venta y contagiarse de la energía de los asistentes que esta noche gozarán el regreso del grupo.

«Son días que para mí son grandes. Aunque hoy no entre al concierto, ver el panorama, los logos, a las personas que son fans, me emociona mucho. La primera vez que los vi fue un concierto inolvidable, de mucha juventud, de mucha fuerza. Ahora los siento más maduros, más tranquilos, pero sus canciones nuevas son muy buenas, el grupo sigue en su evolución», compartió Tomás en entrevista.

Entre los fanáticos de Depeche abundan historias similares sobre la fidelidad que le tienen a los músicos, como es el caso de Alfonso Angulo, de 49 años. Le gustaban tanto las canciones, que cuando iba en la prepa lo apodaban «El Depeche».

Dentro del hogar de Alfonso, aquel fanatismo es compartido, pues su hijo de 15 años, Guillermo, también se enamoró de las canciones. El padre pidió el día en su trabajo para llegar temprano al Foro y dio permiso a su hijo a faltar a la última clase de la prepa.

«Reguetón y banda no están en mi biblioteca musical, por eso a mi hijo le inculco cosas chidas. El desde que nació ha escuchado a Depeche Mode, en 2018 ya me acompañó y aquí seguimos, como que se va haciendo tradición familiarmente hablando», dijo Alfonso.

Todos los fans consultados por Gente se dijeron emocionados y listos para arropar a la banda con su cariño, pues saben que será una presentación emotiva, al estar dedicada a Andrew Fletcher, fundador del grupo que falleció en 2022.

Algunos asistentes incluso llevaron carteles con su nombre en forma de papel picado, característico en los altares de Día de Muertos.

Antes de entrar al Foro Sol, unas lágrimas se le escaparon a Isabel Caraveo, que a sus 50 años verá por primera vez al grupo que idolatra desde que tenía 16.

Isabel, junto con su esposo y su hija, voló desde Ciudad Juárez, Chihuahua, para cumplir el sueño de gozar las canciones en directo.

«Me conquistó su sonido diferente, me encanta que no pierden su esencia y siguen haciendo muy buena música. Tengo tres días que no duermo de la emoción», compartió.