Emiliano Robledo: una oreja de valor en su debut; Miguel Aguilar: dos en el de regalo

Por FRANCISCO VARGAS M.

Interesante resultó la Novillada Nocturna del Festival Cultural de Calaveras edición 2021, en la cual tuvo un grato debut el joven Emiliano Robledo, quien cortó una merecida oreja por una faena de gran valor y entrega, mientras que los también aguascalentenses Miguel Aguilar, por un lado, se llevó dos apéndices tras realizar una faena artística a uno de regalo para salir en hombros, mientras que Alejandro Adame, por otro lado, no pudo tocar pelo por fallar con el acero, sin embargo, no escatimó nunca esfuerzo alguno por lograr el triunfo.
Una vez realizado el paseíllo, se rindió un merecido minuto de aplausos en memoria del joven Eduardo Romero. Con clima fresco y una buena entrada en la Plaza San Marcos, se jugó un encierro de la ganadería de San Martín, de comportamiento desigual que cumplió en varas, destacando segundo y el de regalo, que hizo séptimo.
MIGUEL AGUILAR (Blanco y Oro)
“Místico” fue el abreplaza al que lanceó a la verónica abriendo compás, quitando en su turno por vistosas chicuelinas de Alejandro Adame, respondiendo Miguel por ajustadas gaoneras. Mirando el cielo, brindó a Eduardo Romero, comenzando rodillas en tierra por el derecho, intentando por el izquierdo lado corto de embestidas del burel, por lo que continuó con diestra, logrando pases de buena factura ante un novillo que tendía a rajarse pero, a base de dejarle la muleta en la cara, pudo sacar más derechazos, finalizando por alto dándole los terrenos de adentro. De estocada contraria y atravesada otra entera, concluyó para salir al tercio.
Con “Catrín”, bregó para fijarlo al engaño viniendo un tumbo espectacular a Cruz Prado. Brindó a Joselito Adame y Emilio de Justo, para posteriormente estar con entrega ante un novillo complicado que pegaba arreones, sacándole meritorios pases, terminando con labor de aliño. Dejó el acero poco contrario y otra entera escuchando palmas.
Lo importante vino con el de regalo, “Espíritu”, al que de hinojos lo recibió con una larga cambiada y verónicas abriendo compás, sufriendo un susto Edgar Camacho, al momento de bregar, quitando después de un efectivo puyazo de Mauro Prado, de manera lucida por chicuelinas, cerrando con media y revolera, mientras que Jonathan Prado se desmonteró por estar efectivo con banderillas. En el centro del ruedo, inició con pases cambiados por la espalda y por alto, siguiendo con una faena por ambos lados artística, donde en cada pase templó y mandó dándole profundidad y largueza a sus pases aprovechando las nobles y buenas embestidas del astado, concluyendo de certera estocada para ser premiado con las dos orejas, escuchando el grito de “torero, torero”.
ALEJANDRO ADAME (Azul Marino y Oro)
“Antepasado” fue el primero de su lote, mismo que lanceó con cadencia a la verónica, abrochando con media. Una vez de medido puyazo de Isabel Prado bregó Alejandro con torería haciendo también un brindis póstumo a Eduardo Romero. Inició con pases por alto y trinchera, realizando una importante faena por ambos pitones, de gran solidez y técnica, a un novillo bravo con transmisión que exigía el carnet. Lamentablemente, pinchó al primer viaje, dejando en el segundo la estocada siendo reconocido con fuerte ovación que agradeció en el tercio.
Su segundo “Pan de Muerto”, un astado soso y desaborío, estuvo en todo momento con disposición arrancándole prácticamente los pases a base de porfiar y estar insistiendo; finalizando con doblones. Estuvo errático con el acero, por lo que recibió dos avisos y palmas de aliento
EMILIANO ROBLEDO (Azul Marino y Oro)
“Buen Recuerdo”, número 248 con 408 kilos, fue el novillo de su debut con caballos, al que le trazó verónicas abriendo compás, quitando por saltilleras, mientras que Aldo Navarro salió al tercio tras dejar estupendo par. Realizado su brindis al ganadero y empresario Juan Pablo Bailleres, estuvo con voluntad sacándole pases a un novillo que presentó ciertas complicaciones, logrando meritorios pases que el público le supo valorar, cerrando con manoletinas escalofriantes. Con determinación se fue tras el acero dejando una estocada entera para ser ovacionado agradeciendo en el tercio.
“Campo Santo” fue el sexto de la noche, mismo que saludó con un farol de rodillas bregando posteriormente, quite por chicuelinas angustiosas. Ya con muleta una vez que comenzó por bajo, se la jugó con valentía con un astado de medias embestidas siendo prendido en repetidas ocasiones quedando todo en golpes y sustos mostrando su comprensible verdor, pero un valor a toda prueba. De certera estocada terminó para petición de oreja que el juez César Pastor de manera acertada concedió.
Al final, salió en hombros Miguel Aguilar, mientras que Emiliano Robledo recibió el trofeo que puso en disputa la revista Cuarto Tercio de Saltillo. (pacovargas_@hotmail.com)