Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

El multimillonario Elon Musk quiere más datos sobre cuentas falsas antes de seguir con su acuerdo de compra de Twitter… (bbc.com).

Comentario:

Si alguien va a invertir 44 mil millones de dólares es de esperar que inspeccione muy bien la mercancía. ¿No lo haríamos si vamos a comprar un teléfono celular, una computadora o un auto? Imaginemos que vamos a comprar nada menos que a una de las redes sociales más importantes del mundo. Cierto es que Elon Musk se aceleró al hacer su oferta porque ya está en un punto en el que, si se arrepiente de comprar, tendría que pagar una compensación de mil millones de dólares. Cantidad fenomenal para perder, aunque quizás el hombre más rico del mundo, según la revista Forbes, la acarree en su monedero. ¿Será?

No pensemos en él como en un Rico Mac Pato, con una bóveda llena de billetes y monedas. Elon Musk es billonario (riqueza de más de 265 mil millones de dólares según Forbes) por la propiedad de activos, no efectivo. De hecho, tuvo que vender parte de sus acciones en la empresa de autos Tesla para poder establecer su oferta de compra de Twitter. A consecuencia de ello, las acciones de Tesla cayeron. Cabe mencionar que las acciones de Twitter bajaron cuando Musk puso en un tuit que estaba pausando la compra de la empresa del pajarito azul. ¿Quién es este señor capaz de mover el mundo financiero con tuits?

Él mismo reveló que padece del Síndrome de Asperger, una forma moderada de autismo, lo cual hace resaltar su capacidad para manejar negocios en un mercado complejo como es el estadounidense. Aunque ya es ciudadano americano, nació en Pretoria, Sudáfrica de padre sudafricano blanco y madre canadiense. Si bien inició estudios en Sudáfrica, los continuó en Canadá y Estados Unidos. Obtuvo un doble título en Economía y Física. Pero casi de inmediato incursionó en los negocios. Fundó dos empresas: Zip2 y el banco en línea X.com. Ambas se vendieron en millones de dólares a Compaq y a eBay respectivamente. Así reunió su primer billón de dólares (mil millones de dólares según nuestra nomenclatura).

No se conformó y fundó SpaceX, la empresa que ya viajó al espacio, se unió a Tesla, la de los autos eléctricos, asumiendo poco después la presidencia de la empresa. Y siguió: fundó The Boring Company, que construye túneles, Neuralink dedicada a la neuro tecnología, Open AI dedicada a la inteligencia artificial y para rematar, tiene a la Musk Foundation una organización que dona dinero para la investigación científica y la educación.

Y ahora quiere a Twitter, según él para defender la libertad de expresión y reformular sus finanzas. Ya declaró que él no hubiera expulsado a Trump. Lo cierto es que, dejando de lado sus declaraciones sobre cuentas falsas que pueden servirle para renegociar el precio de Twitter, está poniendo la atención en hasta qué punto la libertad de expresión es válida. Recordemos que Trump, con sus tuits, promovió el asalto al Capitolio. Los abusos, ¿no se restringen? Falsedades probadas ¿no se deben censurar? Ahí hay un buen debate. Habrá que observar cómo se completa la adquisición de esta red social por parte del innegable genio para los negocios Elon Musk.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com

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