Antes que pensar en la desaparición del outsoucing o subcontratación de servicios varios a otra empresa, sería conveniente mejorar las leyes y lograr que éstas sean mejor reguladas por las instancias gubernamentales a las que les corresponde estar al tanto de su buena operación, pues de hacerlo, las que están fallando inevitablemente tenderán a desaparecer, consideró Raúl González Alonso, presidente del Consejo Coordinador Empresarial.
Una vez más desde la Federación se presentan decisiones equivocadas, de las más recientes no se deja de hablar de la eliminación de los fideicomisos y ahora la pretensión de borrar de tajo a las outsourcing, sin analizar los problemas que se arrastrarán, como es el desempleo inmediato de quienes son parte de las empresas prestadoras de diversos servicios.
Desde su punto de vista, la desaparición legal de esta figura de contratación de servicios no debería desaparecer, antes bien, “creemos que deberían establecerse normas claras a fin de que no exista el abuso cometido por parte de algunas empresas que han incurrido en fallas”.
No obstante, la contratación de servicios es indispensable en muchas empresas, como puede ser en la industria y manufactura en donde para no distraer sus esfuerzos y personal, han optado por contratar para diversos servicios como el comedor, limpieza, seguridad, administración y contabilidad fiscal, a despachos o terceras empresas que tienen giros específicos.
Claro es que, como en todos los sectores, existe el riesgo de que haya quienes incurran en falta de compromiso y lleguen a cometer abusos, pero eso es a lo que debe estar atenta la autoridad, a su mejor regulación y castigarlos, no simplemente desaparecer el esquema y con ello acabar con ese tipo de empresas que también son parte de los giros que dan empleo.
González Alonso mencionó que ya el Senado de la República había realizado foros de consulta para tratar el tema, pero resulta que ahora de tajo, por orden presidencial se pretende terminar con este tipo de empresas de subcontratación de servicios, “necesitamos que el esquema exista, pero que también se impongan mejores prácticas que privilegien a los trabajadores, que se les garantice la seguridad social y todas las prestaciones de ley, que es en donde han fallado varias”.