MADRID, España.- A punto de retomar su gira de conciertos mañana, en Seattle, Estados Unidos, Luis Miguel recargó energías con su pareja, Paloma Cuevas, en un cercano destino caribeño: Bahamas.
La relación entre el ídolo mexicano y la diseñadora de modas española cumple su segundo aniversario en el momento más dulce justo en las pasadas vacaciones de Semana Santa.
El intérprete ha contado con varios días de descanso desde su último concierto, que fue el 23 de marzo en Brasil, y la prensa española especulaba que la pareja acudiría a descansar a Andalucía. Esta es la tierra de Cuevas, pues reúne localidades como su natal Córdoba y la paradisíaca Estepona, frente al Mediterráneo entre Málaga y Gibraltar, con una zona residencial que se ha convertido en uno de sus refugios favoritos para disfrutar su noviazgo con tranquilidad y ver las procesiones, de las que ella es devota.
No obstante, el mal tiempo que hubo en España los últimos días alteró un poco sus planes después de viajar a Madrid para pasar el inicio de Semana Santa.
«Ha habido mucho misterio de dónde estaban. Luis Miguel quería aprovechar al máximo sus vacaciones porque el jueves (mañana) retoma su gira en Estados Unidos, así que han hecho un poquito de todo», contó Beatriz Cortázar, experta en la pareja, en Y Ahora Sonsoles.
«(En Madrid) Han estado con la familia de Paloma, sus padres, Victoriano Valencia y Paloma Díaz, con la que se encuentran súper a gusto porque tienen la suerte de disfrutar de un ambiente muy familiar y muy recogido».
Luego confirmó que Paloma y Bianca, hijas que la diseñadora tuvo con su anterior marido, el ex torero Enrique Ponce, los acompañaron en todo momento.
«Después se han ido fuera de España (…) a un resort de lujo en Bahamas, un sitio muy privilegiado, muy exclusivo», agregó. (Cortesía Europa Press/Agencia Reforma)