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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El subtramo Aeropuerto de Cancún-Playa del Carmen del Tren Maya, tal vez el más importante de todo el proyecto, iba a tener un solo viaducto elevado de 3.1 kilómetros a la altura de Puerto Morelos, según los planes preparados por Fonatur durante meses.
El resto de la obra ampliaba a tres carriles por sentido, la autopista Cancún-Tulum, de tal forma que las vías del tren serían instaladas en un espacio de 15 metros en el camellón, y estaban planeados 18 pasos vehiculares y 10 pasos peatonales.
Sin embargo, el 4 de marzo, un día antes de anunciar a la empresa ganadora de la licitación, Fonatur la canceló e informó que el contrato será adjudicado directamente a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Al día siguiente, el Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció un cambio radical de planes: el subtramo de 49.8 kilómetros será un viaducto elevado, y de ser completado con esa extensión, sería el sexto más largo del mundo y el más largo fuera de China y Taiwan.
“Hace poco se resolvió que, para no causar daños y ayudar aún más a la economía de Quintana Roo, a esos transportistas, que por eso creo que están pase y pase, todo el tramo se va a hacer como segundo piso, los cerca de 50 kilómetros, un mirador. El tren va a permitir admirar mejor las bellezas en el mundo, porque va a ir arriba, de Cancún hasta Playa”, dijo.
Comentó que la propuesta se la presentaron “como sorpresa hace muy poco” el subsecretario de la Defensa, André Foullon, y el General Gustavo Vallejo, que también lleva la obra del aeropuerto de Santa Lucía.
El Tren Interurbano México-Toluca, que lleva siete años en obra, contempla alrededor de 53 kilómetros de viaductos, pero no en un solo tramo continuo.
“Del KM 5189+014 al 5192+158 (3,144 metros) se ubicará el Viaducto Ferroviario de Puerto Morelos, compuesto de 93 claros isostáticos de concreto de 32 metros de longitud máxima. La implantación del viaducto requiere la reconfiguración de la carretera federal 307”, decían los términos de referencia de la licitación cancelada, publicados por Fonatur el 7 de enero.
Diez empresas habían ofertado para este contrato, en un rango que iba desde 10 mil 349 millones de pesos del consorcio ICA-Mota Engil, hasta 18 mil 557 millones de La Peninsular y CICSA.
Esta parte del tren es la más cara, porque las vías serán electrificadas. Se desconoce si la propuesta de la Sedena ya incluye un proyecto ejecutivo terminado –en los demás tramos, Fonatur los ha encargado a las empresas ganadoras–, o si aún contempla reconfigurar la autopista.
La reconfiguración sí está considerada en el subtramo Playa del Carmen-Tulum, que las empresas Grupo México y Acciona Infraestructuras ganaron en enero por 17 mil 815 millones de pesos.
Este subtramo de 60 kilómetros contempla un viaducto ferroviario de 7 kilómetros en Playa del Carmen, 27 pasos vehiculares y 42 pasos peatonales.
Antes del anuncio del 5 de marzo, la Sedena solo iba a construir los tramos 6 y 7, 510 kilómetros de Tulum a Escárcega, Campeche, los más difíciles porque cruzan la selva.