Carlos Reyes Sahagún/Cronista del municipio de Aguascalientes

Permítame dedicar esta entrega, estudiado lector, a recordar al médico traumatólogo Juan José de Alba Martín, en su primer aniversario luctuoso, que se cumplirá mañana.

Por cierto que ayer se ofició una misa en la capilla del Fraccionamiento Vista Alegre, que se encuentra al sur de esta populosa capital; el mismo cuyas calles llevan nombres de suertes charras, y que cuenta con un lienzo charro, sede de la asociación del mismo nombre. La celebración eucarística se realizó en memoria del médico y de su esposa, la señora Brenda de Alba Villaverde de de Alba, fallecida en marzo de 2004.

Luego de la misa, oficiada por el señor párroco de Jardines de la Asunción, Ricardo Veloz Cuéllar, tuvo lugar una charreada en la que actuó como caporal un perrito que se pasó todo el evento corriendo en el borde de la barda del lienzo, conforme se acercaban las reses a esa zona; haciendo gala de equilibrio.

Participaron Vista Alegre, El Roble 2 y Rancho El Picacho, que ganó la competencia. Asimismo, se develó una placa con el siguiente texto: En memoria, Juan José de Alba Martín, 1938-2020, Brenda de Alba Villaverde, 1941-2004. Por su alegría, amor a la vida, enseñanza, dedicación y compromiso. Con todo nuestro respeto, admiración y cariño, sus hijos Juan José y Brenda, y sus nietos, Juan José, Luis Jaime, Jorge Raúl, Rodolfo, Brenda y Rodrigo. Que Dios los siga chiqueando. Aguascalientes, Ags., 21 de marzo de 2021.

Estoy seguro que mucho se podría decir sobre este personaje, según la dimensión en que se le haya tratado, dado que en verdad fueron muchos los ámbitos en que actuó, como médico, servidor público, charro, miembro del Club Rotario, comunicador… Por mi parte lo conocí; lo recuerdo como presidente de la Comisión Estatal Electoral durante la administración del gobernador Rodolfo Landeros Gallegos (1980-86), siendo Secretario General de Gobierno el inolvidable abogado Joaquín Cruz Ramírez, con quien tuve el privilegio de iniciar mi andadura profesional, aunque ciertamente no traté entonces al médico de Alba, sino más bien hasta que fui invitado por el señor José Dávila Rodríguez, jefe de Radio UUA, a participar en el programa charro de radio UAA “Al tranco, origen esencia”, en julio de 1991, del que el doctor fue alma hasta su muerte, y que a la fecha subsiste, entre que de milagro, y desde luego también por obra y gracia de quienes lo producimos; ahora sí que por pura terquedad.

A lo mejor me equivoco, pero tengo la impresión de que en los últimos meses de su vida; cuando su tiempo fue agotándose y dejó de haber actividades nuevas por hacer; nuevas cosas que lo sorprendieran y avivaran su mirada, la espera del momento de grabación de Al tranco se volvió cada vez más importante, como si para entonces pocos asuntos lo atrajeran. Después de todo él había mantenido viva la emisión durante poco más de 30 años, en ocasiones desafiando obstáculos, vetos, de tal manera que bien podría decir que era su programa. En efecto, Al tranco ha vivido dos épocas, y tuvo una larga pausa, que inició el 7 de marzo de 2006 -el último programa se había transmitido el sábado 4-, cuando las autoridades universitarias decidieron eliminar toda la programación de la emisora.

Habría que agregar que para él, en el contexto de la dinámica cotidiana, las carreras, ese momento de la noche constituía para el doctor un momento de descanso, el oasis refrescante luego de días calurosos.

Vayan un par de anécdotas que quizá apoyen estos dichos. La última emisión en que participó la grabamos en su consultorio, que habíamos convertido en nuestra sede desde principios de año, luego de que dejáramos el estudio del señor José Dávila Rodríguez, por ahí de septiembre u octubre de 2019, y anduviéramos errantes el resto del año, en distintos escenarios, entre ellos la casa de don Javier Hernández, el Compadre de la Sierra, allá, en las alturas de la ciudad de Aguascalientes.

Esta última grabación a que me refiero tuvo lugar el martes 17 de marzo del año pasado. El coronavirus estaba en pleno ascenso. El sábado anterior el secretario de Educación había anunciado la suspensión de toda actividad presencial, decisión de la que la UAA se hizo eco, quizá ese mismo día o al siguiente, e incluyo el cese de la actividad presencial en Radio UAA, en principio hasta el 17 de abril. Así que ese fue el último programa, hasta nuevo aviso, que en rigor no sabíamos cuándo ocurriría. Esto último nos lo hizo saber el ingeniero de grabación y edición, el imprescindible de la emisión, Martín Martínez Pineda. Así que grabamos con la conciencia de que quién sabe cuándo volveríamos a encontrarnos, pero sin saber que para el doctor de Alba el tiempo se había agotado y no lo veríamos más… (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.cronista.aguascalientes@gmail.com).