El principal desafío en términos de seguridad para la entidad este año será asegurar un proceso electoral libre de incidencias, según explicó Edgar Guerra Blanco, profesor-investigador del Programa de Política de Drogas del CIDE Región Centro. El académico destacó la importancia de abordar la seguridad electoral, señalando la violencia política como un problema persistente, especialmente la proveniente de grupos criminales que buscan influir en las elecciones. Entre las tácticas utilizadas por estos grupos, mencionó la nominación de candidatos afines a sus intereses y actos de violencia, incluidos asesinatos, contra distintos cargos.
Guerra Blanco enfatizó que la presencia e interés de la delincuencia organizada en las elecciones es considerable, resaltando la necesidad de priorizar este tema tanto para los actores políticos como para la sociedad. Además, recalcó que la seguridad electoral no sólo atañe a los candidatos, sino también a los medios de comunicación y a la ciudadanía.
En otro tema, el profesor abordó la situación de la Guardia Nacional, destacando datos del Censo de Seguridad Pública del año anterior que indican una actividad menos activa de lo esperado. Hizo un llamado a mantener el diálogo y la coordinación para incrementar la eficiencia de esta institución en materia de seguridad.
Frente a la coyuntura electoral, Guerra Blanco instó a prestar atención a la magnitud de los desafíos, considerando esta elección como una de las más grandes en la historia, con un número considerable de candidatos inscritos. Subrayó la necesidad de que el Estado garantice no sólo la equidad del proceso electoral, sino también la seguridad de los candidatos y de los votantes. Finalmente, apuntó que, hasta ahora, los ataques registrados en otras entidades han impactado principalmente a figuras de la oposición, aunque aún es prematuro establecer tendencias.