Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

La primera vez que Emmanuel Macron se enfrentó a Marine Le Pen, en la segunda vuelta de las elecciones de 2017, pulverizó en las urnas a su contrincante… (bbc.com).

Comentario:

No parece que sea fácil esta vez. Nuevamente quedaron en los dos primeros lugares de la primera vuelta Emmanuel Macron (27% de los votos) y Marine Le Pen (23%), pero de ahí a predecir que la historia de 2017 se repetirá, está por verse. Apenas el domingo fueron las elecciones y ya existe una encuesta que sugiere una ventaja de Macron por dos puntos (51-49). Es poco considerando que sólo habrá dos semanas para la segunda vuelta. ¿Cuáles son los argumentos de cada uno?

Comenzando con la retadora, Marine Le Pen, de extrema derecha, basa su campaña en el descontento general de los franceses con la economía. Eso le ha pegado a Macron que es catalogado como centrista. Lo que no está claro es si los franceses aceptarán la visión de derecha para el manejo de la economía, sobre todo si consideramos que el candidato de extrema izquierda obtuvo el 21% de los votos. Otra columna fundamental de Le Pen es su rechazo a la inmigración, tema en el que muchos franceses están de acuerdo. Tal vez se acepte un poco de inmigración desde Ucrania, pero se rechaza la que proviene de África o Siria.

Donde Le Pen sale perdiendo es que en el pasado se entrevistó con Vladimir Putin e incluso recibió un crédito de medios rusos. Si bien se ha unido al rechazo generalizado de la invasión a Ucrania, sus opositores le sacan a la cara una aparente cercanía con el presidente ruso. Otro problema que tiene es que la mayoría de los candidatos perdedores en la primera vuelta han estado, no apoyando a Macron, sino arengando a que no se le dé un solo voto a la extrema derecha, que es casi lo mismo.

Por su parte, Emmanuel Macron, en vez de destacar sus logros en la presidencia, intentó mostrarse como un estadista internacional. Para ello, antes de que iniciara la invasión rusa, se entrevistó con Vladimir Putin en Moscú. La foto de ambos mandatarios en las cabeceras de una larga mesa en el Kremlin recorrió el mundo. Luego visitó al presidente de Ucrania y se perfiló como el gran mediador. Lo malo es que Putin lo ignoró e inició la guerra. Si logró la imagen que deseaba ante el electorado francés, está por verse.

Por lo pronto, apenas pasado un día de las elecciones de primera vuelta, Macron ya inició campaña. Nada menos que en un territorio conquistado por Le Pen. Hace sentido porque las áreas que votaron por la izquierda se sentirán más atraídos hacia el centro que hacia la extrema derecha. Por ello Macron parte como favorito, pero hoy en día no es tan fácil partir en tres las preferencias: izquierda/centro/derecha. Sobre todo, los jóvenes son impredecibles. Alguien que votó por el candidato de extrema izquierda, es capaz de votar en la segunda vuelta por la extrema derecha. Y es que existe un segmento de la población que es anti-Macron. Ahí es donde Le Pen puede tener una oportunidad.

Macron en sus discursos enfatizará que los franceses deben elegir entre un “centrismo realista” y “apertura al mundo” o un “extremismo peligroso.” Visualizada así la situación, es muy probable que pueda derrotar a Le Pen. En el 2017 Macron derrotó a Le Pen por un arrollador 67-33. Pero debe quedar claro que algo aprendió Le Pen de aquel fracaso y si aunamos que los franceses sienten estar viviendo en una crisis económica, alguna posibilidad tendrá Le Pen.

Si hemos de aportar algún pronóstico, nos quedaremos con las encuestas: Macron 51%, Le Pen 49%. ¿Tendrá gas Le Pen para buscar una tercera oportunidad? No está claro. Lo aparente es que Francia no parece estar aún lista para un presidente de extrema derecha.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com

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