Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Cubanos en el exterior piden a Trump que elimine las sanciones a la isla mientras dure la pandemia… (elpais.com).

Comentario:

Si bien no existen tantos casos en la isla, tal vez por el clima benigno, Cuba está anticipando una crisis fuerte por los efectos económicos de la pandemia. Cuba no está sola en este temor. Las economías pequeñas son especialmente vulnerables e incluso en México se han escrito innumerables artículos condenando o encomiando al gobierno por las medidas que está tomando al respecto.

“Si países mucho más grandes y mucho más ricos no pueden manejar la explosión de casos, ¿qué será de nosotros?”, se pregunta un habitante de Macedonia. Esto, en relación con la pandemia en sí, pero la cruda puede ser peor.

Hasta el momento no existe vacuna para el COVID-19, así que las personas contagiadas y recuperadas lo han hecho principalmente gracias a las defensas naturales. La mortalidad se ha enfocado en personas sensibles, con otros padecimientos. ¿Cómo podemos aplicar esto a la recuperación económica de la pandemia?

Cuba es un caso de estudio. Los médicos de allá, se dice, son muy buenos. ¡Excelente! Los pacientes pueden recibir un buen trato, pero a final de cuentas, contra el virus, sólo lo natural. La cuarentena allá está cerrando hoteles y centros de turismo, una fuente preciosa de ingreso para muchos habitantes. Sin ella, quedarán expuestos. Si añadimos que un embargo económico a la isla decretado por el gobierno de Trump (los acercamientos de Obama a la isla, los echó Trump para atrás) impide comprar en el exterior equipos médicos, alimentos y medicinas, pues la situación es precaria.

Por ello es que intelectuales cubanos, así como la comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, piden relajar las sanciones internacionales. Esto aplica para Cuba, pero también para Irán, Venezuela, Zimbabue y Corea del Norte. Es una crueldad mantener sanciones en medio de la crisis sanitaria global por el coronavirus.

Como decía el habitante de Macedonia, si los países grandes la van a tener difícil (y al menos tienen dinero, como por ejemplo Trump quien piensa inyectar miles de millones de dólares a la economía), imagínense los pobres y aún peor, los pobres sufriendo sanciones económicas.

La pandemia debe ser una oportunidad para que la humanidad muestre eso, su lado humano y entre todos se pueda superar la crisis. Falta ver cuál es la mejor receta en los países que tienen recursos, el keynesianismo, el socialismo, o cualquier otro ismo. Los economistas propondrán. Pero no debemos dejar a nadie atrás. No se vale.

 

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com