Jesús Eduardo Martín Jáuregui

“…porque no sea su equipaje un cúmulo de amargos desconsuelos…” El brindis del bohemio. Guillermo Aguirre y Fierro.

Al presidente se le ve reposado, las últimas “mañaneadas” no han sido precisamente un lecho de rosas, aunque la metáfora resulte muy “fifí” como gusta de apostrofar él. Salvo la claque de imprescindibles para la 4T pero impresentables en cualquier foro de periodismo medianamente serio, remedo de prensa que sirve para lanzarle “globitos” al Presidente para que las batee con comodidad, los que van a hacer su chamba le ponen en aprietos con las mas simples y obvias preguntas, preguntas que, no son bolas ensalivadas, ni cambios de velocidad, ni curvas, sino rectas y no muy veloces. De un almacén de botones tomo de muestra una de las mas recientes. Cuando le preguntan si efectivamente se habían reducido el número de computadoras para la Secretaría de Economía, el Presidente no responde directamente, inicia un circunloquio hablando de algo así como que los héroes patrios no necesitaron de esa tecnología para ser honestos, para combatir la corrupción, para combatir al mal, etc., ante la respuesta no respuesta, la periodista insiste, es un tema delicado, no tienen suficiente equipo para hacer su trabajo, el Presidente contesta que hay que optimizar y que deben aprender a compartir o algo por el estilo. Hay tantos memes sobre el Presidente que pensé que se trataba de uno más. Entré a los canales oficiales, que son casi todos, porque como decía el catecismo hablando de la ubicuidad de Dios, está en todo lugar: en radio, en televisión abierta y cerrada, en facebook, en you tube, etc., y lo constaté. Sí lo dijo, con todas sus letras. López Obrador maneja al revés de la mayoría de las personas, prácticamente todos echamos una rápida ojeada al retrovisor mientras avanzamos, él no. Él conduce con la mirada fija en el retrovisor, con la ilusión de un mundo que nunca existió y probablemente nunca existirá, y volteando de vez en cuando al frente para sortear los obstáculos grandes, pasar sobre los pequeños y descalificar a todos. Quiero pensar en su superhéroe que por cierto siempre fue cuestionado por su ilegal permanencia en la presidencia de la república durante catorce años, hasta que una angina de pecho (eso dicen) restableció el orden constitucional, ¿Qué hubiera hecho en la actualidad para trasladarse a Estados Unidos a rendir cuentas? ¿Se habría ido en su carruaje, nada modesto para la época como se puede constatar en Chapultepec?. Es tan absurda la respuesta presidencial que nadie que no se encuentre en una etapa de delirio podría decirlo en serio. Piénsese, por no dejar, que le avisaran al Estado Mayor Presidencial (que no pero sí, existe), que por austeridad la aerolínea había decidido volar con un solo piloto, que además compartiría, gracias a la tecnología, sus sistemas de vuelo y de seguridad con otra aeronave, que dado que sólo volaría con la tercera parte del pasaje se utilizaría uno sólo de los motores para ahorrar combustible, considerando además ese tipo de avión puede hacerlo.  Ante las dudas razonables la aerolínea podría contestar que se estaban basando en una política de austeridad republicana.

Al Presidente se le ve descansado, aunque todos, quien más, quien menos, por experiencia propia sabemos que no es un platillo apetecible tener que tragarse sus  palabras. Los impertinentes “fifís” que no terminan de comprender en que medida han cambiado las cosas, han implementado como parte del complot contra su persona y su gobierno, equipos de personas dedicadas a revisar declaraciones, discursos, reuniones, manifiestos, etc., que no tienen más objeto que buscar denostar la dignidad presidencial, la imagen impoluta de un luchador que, gracias a su autoridad moral puede salir avante de las circunstancias. ¡¿Qué importa que en otros momentos haya despotricado contra el Presidente Trump, ahora su “amigou” lo necesita, aunque sólo sea para mostrar su fuerza?! ¡¿Qué importa que el pretexto sea la entrada en vigor de un tratado neoliberal, la 4T tiene que agarrarse a ese clavo ardiente porque no tiene alternativa!?! ¡¿Qué mas da que no lo reciba en la Casa Blanca, al cabo ya se sabe la fobia que el Presidente le tiene a la Casa Blanca (a la de Peña, porque a la de Durazo, no?!.

Al Presidente se le ve tranquilo. Ha tenido que someterse al examen del COVID19 y ha tenido que aceptar usar el cubrebocas durante el vuelo y seguramente durante su permanencia en Washington, excepto cuando esté presente el Presidente Trump, otro necio que cree que su influencia política y su éxito electoral depende de transmitir la imagen de un ser indestructible por su fuerza moral. El primer ministro del Canadá no ha aceptado formar parte de la comparsa para reforzar la figura de Trump, justo cuando su torpeza, negligencia y populismo se ha puesto de manifiesto con el pésimo manejo de la pandemia, lo que muy probablemente le cueste la reelección. El Presidente está tranquilo, con la tranquilidad que le da el no tener opción, no es opción desoír la invitación de Trump, no es opción reunirse con la oposición legislativa, no es opción enarbolar la causa de los migrantes, no tuvo opción en reabrir fábricas y comercio a la voz de EE.UU., no tuvo opción en aceptar ingresar al Consejo de Seguridad para fortalecer las posiciones del vecino. El costo de la pandemia en México pende del hilo cada vez más débil del lacayaje burocrático. La estabilidad y crecimiento económico otra vez se apuestan a una solo carta: el T-MEC. Todos los huevos en una canasta.

Al Presidente se le ve relajado, parece sentir que encarna el pensamiento de Salvador Díaz Mirón: “Hay plumajes que cruzan el pantano y no se manchan, mi plumaje es de esos”, aunque a juzgar por las encuestas, las de amigos y adversarios, su popularidad no ha  dejado de descender y, ahora, para la mayoría de los mexicanos se le aplica la paráfrasis de Carlos Monsivais: “Hay plumajes que cruzan el pantano y no se manchan, mi pantano es de esos”.

bullidero.blogspot.com                 facebook jemartinj                twitter @jemartinj