Gerardo Muñoz Rodríguez

En días pasados, observamos cómo el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, a través de una indagación internacional denominada Paradise Papers, ponía en evidencia a una infinidad de personas y empresas que ocultaron sus fortunas con la intención de evadir obligaciones fiscales en sus respectivos países.

Según información del propio consorcio, la averiguación, que incluyó a más de 380 periodistas de 67 países, reveló alrededor de 13.4 millones de documentos, procedentes de despachos dedicados a proveer servicios offshore, los cuales desglosan minuciosamente la actividad financiera de los implicados, incluidos 62 mexicanos.

Tratamos de aclarar cuáles son los principales cuestionamientos relacionados con los paraísos fiscales, tales como: ¿Qué son?, ¿Por qué las empresas buscan invertir en ellos?, ¿Qué son las cuentas offshore? Etc. Veamos.

Los paraísos fiscales son utilizados por personas o empresas que a través de una compleja ingeniería financiera, que tiene como prioridad evitar revelar el valor de su riqueza con la finalidad de soslayar sus respectivas estructuras fiscales.

Estas inversiones son ejecutadas a través de cuentas offshore. Que no son otra cosa más que cuentas bancarias fuera del país donde tiene su domiciliación fiscal la persona o empresa en cuestión.

Los casos que más duda generan, son tres en particular. El primero de ellos está relacionado con los funcionarios del entorno del actual presidente norteamericano Donald Trump y los supuestos nexos con empresas rusas. La filtración dejó en evidencia que Wilbur Ross, el actual Secretario de Comercio de Trump, mantuvo una participación en el capital accionario de Navigator Holdings, una empresa de transporte marítimo estrechamente vinculada con un millonario ruso.

Recordemos que la actualidad existe una investigación por parte del FBI, sobre la posible intervención del gobierno ruso en las pasadas elecciones presidenciales de Estados Unidos.

En segundo lugar, nuevamente un político sale a flote. Sthephen Bronfman, el cual es financiador y del círculo cercano del actual mandatario canadiense Justin Tredeau, lleva más de 25 años movilizando fondos a entidades offshore con la finalidad de pagar impuestos.

Esto contrasta con la carrera política exitosa de Tredeau, en la cual su bandera siempre ha sido la equidad y una carga impositiva mayor a las personas y/o empresas más adineradas.

Por último, documentos muestran como el Ducado de Lancester, el cual administra las propiedad y fondos privados de la Reina Isabel II, invirtió diez millones de libras en fondos en las islas Caimán y en Bermuda.

La realidad es que tener cuentas bancarias fuera del país donde se opera, no necesariamente cae en un acto ilegal, siempre y cuando estos montos estén correctamente declarados.

Sin embargo, lo que nadie puede objetar es que la movilización de un determinado capital de un país a otro, busca obtener algún tipo de beneficio, el cual, generalmente, esté ligado con una menor carga fiscal.

Esto abre el cuestionamiento a esos 62 mexicanos que han sido detectados en este deshonesto acto: ¿Por qué burlar el pago de impuestos del país que logró generar esa ganancia?, ¿Qué incentivo pudiera dársele a la sociedad dicho pago?

Como acontece en la colectividad de los ámbitos de la actualidad, los pobres son los más vulnerables ante estas situaciones. Una razón es porque sólo las diversas élites acaudaladas pueden eludir sus obligaciones impositivas. Estas personas y empresas multinacionales siempre encuentran la manera de obtener beneficios y ventajas competitivas.

Además, el secreto bancario facilita el blanqueo de dinero de hechos corruptos, de venta ilegal u otra tipografía de delitos; los cuales, por supuesto, son acciones que contribuyen a aumentar la crisis financiera, a destruir empleo y producción en algunos de los países con mayores niveles de marginación. Como es el caso de México.

La existencia de paraísos fiscales y la evasión de impuestos en estratos adinerados y marginales imposibilitan una eficiente recaudación tributaria, que pudiera utilizarse para fines sociales, así como impulsar el crecimiento y desarrollo económico de estos países.

 

Twitter: @GmrMunoz