Estamos a unas horas de concluir el año; sin embargo, en esta ocasión estaremos despidiéndonos de SAPIENS IUVENTUS por lo que resta del 2020. Siendo así que concluiremos un año más, por el cual debemos agradecer más que nunca a Dios el gozar de salud y la oportunidad de convivir con nuestros seres queridos, así como emular las buenas acciones y los grandes pensamientos de todos aquellos seres que ya no se encuentran con nosotros. Resulta importante mencionar, que, desde hace más de ocho años, acostumbro a realizar este pequeño ejercicio que personalmente considero enriquecedor y relata de manera muy breve lo acontecido durante los últimos 12 meses.

El 2020 quizá se podría considerar y resumir como el año más atípico y difícil en los últimos 50 años de humanidad; caracterizado por una pandemia denominada COVID-19 que comenzó a expandirse rápidamente por todo el orbe en el primer trimestre del año y que, al día de hoy, sigue siendo nuestro principal enemigo. Ha sido un año que comenzó con severos incendios a nivel internacional y el lamentable accidente que terminó con la vida de Kobe Bryant y su hija; sin embargo, finaliza con algo de esperanza internacional tras la derrota de Donald Trump y la victoria de Biden, aunado al desplazamiento y la eficacia de las vacunas que poco a poco llegan a los diferentes rincones del planeta.

En nuestro país, podemos resumir al 2020, como un año en el que nuestro Presidente y sus principales colaboradores, han intentado desviar la atención de la pandemia; sin embargo, las consecuencias han sido desastrosas y se podría decir que prácticamente en ningún rubro gubernamental se han visto avances o mejoras. De igual manera, podemos afirmar que estamos por terminar un 2020, en el que nuestro país poco ha crecido económicamente y la peor crisis económica producida por la pandemia se avecina; aunque quizá nuestra única diferencia del año anterior estriba en que la candidatura presidencial de Marcelo Ebrard (disfrazada a través de la política exterior) ha permitido que por lo menos algunas vacunas lleguen a nuestro país y comencemos a ver esa luz al final del túnel.

El 2021 promete ser un año interesante en el que primeramente esperamos la vacuna logré acelerar su distribución y producción, de manera que podamos todos gozar de ese privilegio sin tener que esperar absurdamente más de seis meses, como pretenden imponer desde el gobierno federal. Viviremos un año electoral que podrá ser determinante para evitar que la “Cuarta Transformación” siga evidenciando el retraso y ahora, la oposición tiene una última oportunidad para despertar y lograr un contrapeso en la Cámara de Diputados. En el ámbito local viviremos un proceso electoral del que esperamos se muestre una verdadera civilidad electoral y permita que Aguascalientes continúe con ese bipartidismo caracterizado por buenos gobiernos municipales y con buenos legisladores.

Definitivamente un nuevo año significa también un sinfín de nuevas oportunidades que aprovechar y encontrar, así que plasmo en estas líneas todos mis mejores deseos para que sea un nuevo año lleno primeramente de salud y cuidados, aunado a un sinfín de aprendizajes, amor, crecimiento, éxito, felicidad y muchas sonrisas. Esperando me puedan y quieran seguir acompañando, no me queda más que despedirme en esta ocasión y agradecerles el favor de su lectura en este último SAPIENS IUVENTUS del año, dejándoles como reflexión final que aún hay mucho por hacer y necesitamos seguir trabajando por consolidar y lograr el futuro que queremos.

Que sea el 2021, el mejor año de nuestras vidas. Agradezco el favor de su lectura y les deseo a todos un excelente fin de semana.

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