Estamos a unos pocos días de concluir el año; sin embargo, en esta ocasión estaremos despidiéndonos de SAPIENS IUVENTUS por lo que resta del 2019. Siendo así que concluiremos un año más, por el cual debemos agradecer a Dios el gozar de salud y la oportunidad de convivir con nuestros seres queridos, así como emular las buenas acciones y los grandes pensamientos de todos aquellos seres que ya no se encuentran con nosotros. Desde hace más de siete años, acostumbro realizar este pequeño ejercicio que personalmente considero resulta enriquecedor y relata de manera muy breve lo acontecido durante los últimos 12 meses.

Iniciamos el año casi de la misma manera en la que arrancó la presidencia de López Obrador y con ello hemos sido testigos de cómo el país se ha paralizado por completo tras las absurdas decisiones que se tomaron como la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Decisiones que comenzaron siendo simples amenazas de campaña y que luego se vieron “legitimadas” con la voluntad popular tras unas consultas absurdas bajo estándares extremadamente pobres.

Vivimos un año donde el poco crecimiento económico del país se ha visto expuesto, gracias a que el gobierno ha preferido robustecer el modelo clientelar de despensas y acarreados; en lugar de que verdaderamente se puedan demostrar las razones por la cuales se consideraban precursores de la “Cuarta Transformación” del país. Vivimos también un año en el que nuestra política exterior ha mostrado debilidad y hemos preferido ser protagonistas por otorgar asilo a personas que se han atrevido a ir en contra de la democracia, en lugar de exigir condiciones de igualdad frente a la renovación del Tratado Libre de Comercio que desde hace unos años nos ha evidenciado como lacayos de los países norteamericanos, siendo así que únicamente hemos demostrado una poca fuerza e independencia como nación extranjera.

En el ámbito local vivimos un proceso electoral desaseado que más bien se caracterizó por ser una guerra sucia que una verdadera muestra de civilidad electoral, siendo así que muy a pesar de faltar unos años, el pronóstico para la próxima legislatura del Congreso del Estado luce más que reservado. Destacando que si los partidos políticos no ponen orden en sus filas, llegarán a las curules legislativas personales sin experiencia y con poca capacidad.

El 2020 promete ser un año interesante en el que primeramente se espera la oposición gobernante muestre algo de fuerza y argumentos, frente a la incompetencia del partido que controla el Poder Ejecutivo Federal y que también ha convertido al Legislativo Federal, en un brazo derecho de la filosofía lopezobradorista. El 2020 promete ser un año en el que el país definirá si continuaremos bajo el yugo de la alienación política o despertaremos y recordaremos que anteriormente estábamos mucho mejor.

Definitivamente un nuevo año significa también un sinfín de nuevas oportunidades que aprovechar y encontrar, así que plasmo en estas líneas todos mis mejores deseos para que sea un nuevo año lleno de aprendizaje, amor, crecimiento, éxito, felicidad, salud y muchas sonrisas. Esperando me puedan y quieran seguir acompañando, no me queda más que despedirme en esta ocasión y agradecerles el favor de su lectura en este último SAPIENS IUVENTUS del año, dejándoles como reflexión final que aún hay mucho por hacer y necesitamos seguir trabajando por consolidar y lograr el futuro que queremos.

Que sea el 2020, el mejor año de nuestras vidas. Agradezco el favor de su lectura y les deseo a todos un excelente fin de semana a inicio de año nuevo.

David Reynoso Rivera Río.

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