Por: Itzel Vargas Rodríguez

Más de un largo año tuvo que pasar para que comenzara una de las series de televisión más famosas de los últimos tiempos.
Con una trama sumamente compleja que se desarrolla en tiempos de lo que conocemos como “Edad Media” (todo aquello referente a luchas con espadas, vestidos largos, peinados rimbombantes, caballeros con armadura…), muchas familias que buscan a toda costa conseguir el poder, un ejército de “zombies” de hielo, magia, diversas religiones, muchos dioses y un sinfín de aspectos misteriosos, hacen que “Game of Thrones” sea una serie tan peculiar y por ello, tan famosa.
Hay muchas cosas destacables de esta serie, pero una que sin lugar a dudas llama la atención, es el enorme aprendizaje que puede generar en tema de táctica y estrategia política.
El libro “El arte de la guerra” de Sun Tzu, por ejemplo, muestra una gran cantidad de técnicas y sugerencias para conquistar la victoria en la guerra.
Game of Thrones por el contrario, muestra las fatalidades que suceden cuando se toman malas decisiones, y ejemplifica lo peor que puede pasar en batalla: morir. Si bien lo dice un protagónico personaje de la trama, que: “en los juegos de tronos se gana o se muere”.
¿Qué cosas se pueden aprender de la serie? Básicamente, mucho de estrategia política y algunos aspectos de marketing y branding.
Estrategia, porque aunque son muchos los desaires que un espectador se lleva al percibir las constantes muertes de personajes queridos, luego se cae fácilmente en la cuenta que la muerte llega en la serie, a quienes han cometido terribles errores: por inocencia, demasiada confianza, excesiva maldad, narcisismo… y en cambio, aquellos que siguen en el “juego” son quienes han sabido amedrentar a sus enemigos, planear y ejecutar mejor sus movimientos y/o mantener una posición neutra.
Pero en el aspecto del marketing llama especialmente la atención la forma en cómo cada “Casa” participante del juego, se forja su nombre, reputación, logotipo y hasta eslogan. ¡Todas unas instituciones de la Edad Media!
Y es que cada una por ejemplo, cuenta con un eslogan (o lema) que remarca parte de su rol en ese espacio geográfico de la Edad Media llamado “Westeros”, que también se relaciona con un animal o cosa que lo identifique y lo más importante, un eslogan que causa miedo o despierta diversas emociones con sólo escucharlas. Las más famosas por ejemplificar: “El invierno se acerca”, “Nuestra es la furia”, “Familia, deber, honor”… entre muchas más.
Esta serie, basada en libros con el mismo nombre, bien se ha dicho que se ha inspirado en casos históricos de la vida política y monárquica de la antigüedad. ¡Y qué mejores ejemplos de los peores errores y tragedias de la humanidad que darle una ojeada a la historia mundial!
Estamos en una época en la que diverge la comunicación on-line y off-line, en la que se masifica la información en segundos, pero también la “cultura mainstream”.
Además de la impresionante red de información y posibilidades que cada vez más ofrece la tecnología, es bastante impresionante cómo las mismas series televisivas se han ido convirtiendo en mismas fuentes de conocimiento al ofrecer historias que ejemplifican la estrategia, la maldad, la historia… y se valen de las redes sociales para nutrir su retroalimentación y además promocionarse.
“House of cards” es otro ejemplo de ello, ejemplifica lo peor de la práctica política y aun así, a veces la realidad la supera. O “MadMen” que recreó en su momento las bajezas que se entretejían en torno a una poderosa agencia de publicidad muy ligada al poder.
Definitivamente en casi cualquier rincón hay una fuente de conocimiento, incluso en aquellas series mainstream o de moda en el contexto.

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