Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- No hay freno al Tren Maya. La decisión de continuar la obra a pesar de amparos que impugnan daños ambientales en el Tramo 5, está firme anunció ayer el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
«Ya se decidió que es un asunto de seguridad nacional y que no por los intereses de un grupo de corruptos y de seudoambientalistas vamos a detener una obra que es en beneficio del pueblo», dijo ayer AMLO en su conferencia matutina.
Informó que la decisión se tomó de manera sigilosa hace una semana y de inmediato se reanudaron los trabajos para evitar filtraciones e impedir amparos de opositores a quienes acusó de montar una «conspiración» contra la obra.
Aseguró, sin dar cifras, que la paralización de la obra significaba pérdidas.
«El tiempo que se llevaba parada nos estaba significando un alto costo al presupuesto, que es dinero del pueblo, nada más por intereses políticos de estos conservadores corruptos», insistió.
El Presidente dijo que seguirá el litigio en tribunales respecto a la impugnación ambiental para demostrar que no hay daño pero que la decisión por motivos de seguridad nacional es el mecanismo legal que permite avanzar en la obra.
«Queríamos esperar a que el juez resolviera, pero, volvemos a lo mismo, ¿dónde está la justicia rápida y expedita?», cuestionó.
Por eso se decidió que la obra es cuestión de seguridad nacional. » No, ante los jueces no; ante los jueces se lleva a cabo el procedimiento para terminar de demostrar que no hay ningún daño».