Como ya todos sabemos, las condiciones económicas en todo el mundo se encuentran transitando por momentos sumamente complejos. La inflación se localiza en máximos contemporáneos, las previsiones se encuentran a la baja y los mercados financieros están cargados de volatilidad y nerviosismo.

El mercado de divisas no está exento a estos choques. Durante los primeros meses del año, hemos visto cómo el índice dólar, ha repuntado 7%, alcanzando niveles que no eran vistos desde finales de los tiempos de Obama. Este índice permite conocer el desempeño del dólar frente a una canasta de divisas.

A pesar de esto, el peso mexicano ha mostrado una apreciación a la orden de 4%, posicionándola como una de las más atractivas en todo el continente. Indaguemos el porqué de esta apreciación de nuestra moneda.

Como la mayoría de las cosas, este mercado se encuentra regulado con base en la oferta y la demanda, teniendo como base para los precios de una moneda su función con otra. Esto es, mientras más cerca esté el peso del valor de una unidad del dólar, tendrá un mayor valor. Por eso observamos que con menos pesos compramos un dólar.

Importante saber que la mayoría de los inversionistas, al presentarse momentos turbios en los mercados, van a buscar movilizar sus inversiones a dólares, por la fortaleza que representa la mayor economía del mundo.

Sin embargo, existen dos pilares que han convertido a nuestro país en uno de los más atractivos a nivel mundial.

En primer lugar, la tasa de referencia del Banco de México. En vías de poder mitigar el alza generalizada de los precios, la cual se encuentra a la orden de 7.7%, siendo la más elevada en los últimos 20 años, el banco central condujo a aumentar su tasa de referencia hasta 7%. Para finales de año, se espera que la tasa pudiera estar cercana a 9-10%.

De igual forma, la Reserva Federal ha emprendido la misma línea que nuestro banco central, sólo que, de una manera más cautelosa, a pesar de contar con tasas inflacionarias igual de altas. La tasa de encuentra en un rango de 0.75-1%.

De esta forma, vemos cómo existe un considerable diferencial entre las mismas, cercano a 600 puntos base. En este rango, puede presentarse la estrategia conocida como Carry Trade. La cual permite a un inversionista, pedir prestado a un bajo costo en algún país –Estados Unidos-, y redirigir el préstamo a un país que pague tasas más elevadas por su deuda soberana –México-. La diferencia entre el costo del dinero y el rendimiento de la inversión, es la ganancia del inversionista.

Entonces nuestro país, al presentar instrumentos de deuda con mayores beneficios frente los de otros países, se convierte en un destino de capitales aumentando su demanda y haciendo que la moneda se valúe.

En segundo lugar, nuestro país ha roto sus históricos más altos en cuanto a exportaciones y remesas, en lo que va del año. Para el mes de abril, las remesas ascendieron a un poco más de 4 mil millones de dólares, lo que representa la cantidad más alta en un mes, así como un aumento de 16.5% respecto al mismo mes del año pasado.

Gran parte del incremento de estas remesas, son gracias al programa de estímulos fiscales emprendido por la administración del presidente Biden.

En cuanto a las exportaciones, México continúa siendo el principal socio comercial para Estados Unidos. Los envíos nacionales ascendieron a 65.8 mil millones de dólares durante el primer bimestre, un monto récord, que representó un crecimiento anual de 16.5%, según datos de la oficina del Censo estadounidense. Este fue el mayor crecimiento para las ventas mexicanas a territorio estadounidense para un periodo similar desde 2011.

No cabe duda que las exportaciones serán el motor para impulsar el crecimiento económico de nuestro país, en el corto plazo. Importante será buscar diversificar las mismas, para evitar tan alta concentración en América de Norte.

Será interesante ver el comportamiento del súper peso en los próximos meses.

OVERTIME

 

El presidente de nuestro país, cumplió su promesa de no asistir a la Cumbre de las Américas, al afirmar que no fueron invitados todos los países del continente. La realidad no deja de ser que, el presidente de México, pareciera, que no se siente cómodo, por no decir que no está a la altura, de encarar a sus homólogos de otros países. Dicho sea de paso, los líderes que no fueron invitados son aquellos que están considerados como dictaduras y tienen a su sociedad viviendo en condiciones paupérrimas. En buen lado de la cancha escogimos estar.

 @GmrMunoz

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