El suicidio se ha vuelto una pandemia; hay que formar a los niños con una mentalidad fuerte, que sepan enfrentar los problemas a temprana edad y de adultos, para que no opten por la inmolación como solución única a los conflictos del momento, advirtió el presbítero, Carlos Alberto Alvarado Quezada.

Dejó en claro que a estas personas no se les puede juzgar, porque desconocemos las causas que los llevaron a esos extremos. La Iglesia les da cabida, tienen derecho a la misa de exequias, para consuelo de las familias, cuando antes eran sepultados directamente, después de muertos; son tratados y reciben la bendición, como cualquier persona que muere por enfermedad o cualquier causa.

Con cifras del INEGI, ocupamos el segundo lugar nacional en suicidios, sólo nos antecede Campeche, “y ello nos obliga a los sacerdotes y a los padres de familia, a abordar este tema y que niños, jóvenes y adultos estén concientes de que todo tiene solución, menos la muerte.

En otro tema, también lamentó que estemos perdiendo las tradiciones de la temporada, ejemplificó que las tarjetas de Navidad se cambiaron por un mensaje en el chat.

Hay que esperar la Navidad con esperanza, no con desaliento, y considerar la importancia que tiene el nacimiento en el hogar.

Que esta temporada no sea sólo de fiestas y pachangas, hay que reflexionar sobre lo que hicimos mal durante el año, para enmendar errores, hay que visitar colonias y comunidades pobres, ayudar a la gente más necesitada, dar de comer a quien nada tiene para llenarse el estómago.

No descuidemos el propósito de hacer obras de caridad, de convivir en familia, de tratar de ser mejores, de contribuir al bien común, recomendó.

Invitó a los fieles a que se acerquen a sus parroquias y participen en las actividades que ahí se desarrollan; los exhortó a acudir a misa y sobre todo, a los eventos con motivo de las fiestas en honor a la Virgen de Guadalupe.

Finalmente, reiteró que en esta época de Adviento, hay que prepararnos para la llegada de Cristo.

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