Daniela Perales Bosque

En días pasados, la revista Vogue publicó un reportaje con una serie de fotografías de la primera dama de Ucrania: “Retrato de valentía: conversamos con la primera dama de Ucrania, Olena Zelenska”. Este reportaje causó bastantes críticas y polémica alrededor del mundo, criticando a la pareja ucraniana por utilizar una revista de moda para involucrarse en un tema político, sufrimiento y la propia muerte, como es la guerra. Olena narra su versión de la guerra en Ucrania sobre cómo ha sido su vida y el cambio en Ucrania que ha percibido desde que la guerra arribó el 24 de febrero del 2022.

El relato de ella, Olena, y una serie de fotografías donde posa seria, triste y hasta algo desorientada, su ropa es austera y de colores fríos, su cabello arreglado, pero algo despeinado, no lleva joyas de ningún tipo y un maquillaje natural, toda esta versión de ella muy sobria. Los escenarios de las fotos muestran la guerra, una fotografía de ella en el que pareciere un lugar anteriormente elegante, sentada en las escaleras y a su espalda costales de sal metidos entre las columnas de aquel lugar, atrás de ella parece estar un soldado de espaldas atento a su ocupación. El resto de las fotografías muestran escenarios distintos pero que refieren también a la guerra, escenarios falsos, la misma cara triste y ambiente austero, incluso hay una fotografía donde sale ella con soldados mujeres, delante de lo que parece un avión que estuvo en combate y que ahora parte del mismo quedó destruido. Imágenes falsas, un ambiente irreal, “soldados” posando junto con ella como si estuvieran en alerta en campo de batalla, todos miran en distintas direcciones.

Quiero pensar que el presidente Zelenski decidió elegir a la revista Vogue como un medio más para recordar esta guerra, su necesidad de que finalice, concientizar a la gente un poco de esta aún existente guerra, de la que hemos dejado de escuchar con la misma intensidad. Además, también en algunas fotografías aparece Zelenskijunto con ella, donde se muestran serios y unidos en lo que pareciere su hogar. Lo que noto mal en este reportaje es la idea de esto dentro de una guerra existente, posar en las fotografías, el ambiente de ellas, la elaboración de las escenas falsas, los soldados junto con ellos, la ropa elegida y la austeridad mostrada. Realmente tengo dudas sobre las versiones tan distintas que puedan dar mujeres ucranianas que fueron testigos más allegadas a la guerra, de las que sí fueron exiliadas y vimos día tras día en las noticias cómo salían de Ucrania porque se habían quedado sin hogar a causa de la guerra.

No tengo dudas sobre la preocupación del presiente y su esposa para que la catástrofe nacional pueda terminar y desconozco cuál pueda ser la solución para que los conflictos con Rusia cesen. Quizás para la primera dama haya sido esta la única alternativa para apoyar el conflicto. La revista Vogue definitivamente dio a conocer más sobre la situación actual de Ucrania, aunque quizás no se logró el mensaje, pensado sobre un espíritu nacionalista y los ciudadanos unidos, sino que habla sobre la pareja presidencial, sobre cómo han vivido esta guerra. Entiendo que se quiere hacer llegar esta situación a más personas y sobre todo que no nos olvidemos de esta guerra por el paso del tiempo y la constante e incesante llegada de noticias, sin embargo, en opinión de esta columnista, no fue Vogue la revista mejor elegida.