Como mencionábamos en colaboraciones anteriores, a muchos de los analistas financieros, tanto nacionales como extranjeros, les preocupa mucho el elevado déficit con el cual terminará sus funciones la actual administración presidencial. Para este 2024, el gasto público será de 9 billones de pesos, lo que arrojará un déficit fiscal equivalente al 5.4% del Producto Interno Bruto. Dicha cifra no se ha visto en casi cuatro décadas. Para afrontarlo, el país se endeudará con dos billones de pesos. Indaguemos un poco sobre la importancia del mismo, así como sus afectaciones en los próximos años.

Tres componentes básicos: ingreso, egreso y deuda. Los egresos proyectados para un determinado ejercicio fiscal son fondeados por los ingresos recaudados por el Estado, así como por la contratación de deuda, nacional o internacional. Desde el comienzo del actual sexenio, se visualizaba un responsable manejo de las cuentas públicas. Esto quedó demostrado durante la emergencia sanitaria y la post-pandemia, en la cual no incrementaron sus niveles de deuda y gestionaron los recursos de las arcas nacionales de manera ordenada. Aquí entra el debate sobre las miles de vidas humanas que se perdieron y que, por una necedad del presidente, no se dotaron de recursos para mitigar esto.

De alguna forma, al menos en temas de finanzas públicas, nos encontrábamos en una situación positiva. Sin embargo, pareciera que este último año del actual gobierno federal quiere aventarse todo por el despeñadero. Cerrará el presidente López Obrador con el déficit más alto registrado al menos desde el año 2000. El antecedente más cercano de un déficit superior al 4% del PIB lo tenía el sexenio de Peña Nieto, incurriendo en un déficit de 4.54% al cierre del año 2014.

Sin lugar a dudas, el año electoral siempre representa un incremento en el gasto público, en vías de aumentar su masa de simpatizantes. De hecho, se estima que la media de las economías emergentes suele elevar su déficit fiscal en 0.3% del PIB en promedio en un año electoral. Y en 2024, son 88 los países que enfrentarán este ejercicio democrático, lo que impone un riesgo adicional para la consolidación fiscal del globo. México representa el que mayor aumento registrará (ceteris paribus).

Bajo este antecedente, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público manifestó que ya se encuentra trabajando para delinear la estrategia a la próxima administración para reducir el déficit de 5.4 a 3% como proporción del PIB. Algo que resulta sumamente cuestionable. Tan sólo en los Pre-Criterios 2025 presentan una erogación mayor, llevando los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) de un déficit de 5.4% a prácticamente 6%.

Adicionalmente, las principales obras del gobierno federal generarán un gasto de operación y mantenimiento mayor para los próximos años, complicando aún más la reducción del déficit al 3%. ¿Seguirán las obras faraónicas de esta administración? Gran parte de este gasto, como ya es bien sabido, tiene un objetivo clientelar previo a las elecciones. Los apoyos para adultos mayores fueron adelantados de manera discrecional, entre otras medidas poco coherentes.

Pudiéramos concluir que cerramos una administración que aumentó severamente el gasto corriente en sus últimos ejercicios fiscales, dejando con un tanque de oxígeno maltrecho a la próxima presidenta de nuestro país. Aunado a esto, el gasto fue considerablemente improductivo. No se recuerda un sexenio tan negativo en este aspecto en un pasado reciente. Aquí descansa la necesidad de realmente reflexionar la emisión del voto en la próxima jornada electoral. Las finanzas públicas de nuestro país no soportarían otra pésima gestión como la de los últimos años.

OVERTIME

 

Gran semana para las criptomonedas. Básicamente, en Estados Unidos, la FED reportó un creciente aumento del dinero en circulación, ya que su base monetaria (M2) superó los 21 billones el pasado mes de abril. Esto puede sugerir una serie de presiones inflacionarias, que han orillado a los inversionistas a buscar activos que no se ven afectados por esta variable. Las criptomonedas son un refugio ante los mismos.

 @GmrMunoz