Érika Hernández 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El poder es canijo, y quien lo ejerce tiende a la centralización, lo que afecta la viabilidad de la democracia y merma su calidad, advirtió el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova.

Sin mencionar al Presidente Andrés Manuel López Obrador o a algún gobernante, lamentó que exista una desafección con las autoridades democráticas, aunado al desencanto por gobiernos que no han sido capaces de enfrentar los grandes problemas estructurales.

Esta noche, al impartir la conferencia: “La calidad de la democracia y la reconcentración del poder”, con estudiantes de la UNAM, el consejero afirmó que la democracia hoy tiene grandes desafíos, y el principal es la centralización del poder.

“Pienso, por ejemplo, en la desafección con las instituciones democráticas. Pienso, por ejemplo, en el desencanto con los resultados que nos han dejado los gobiernos democráticamente electos y que no han sido capaces de enfrentar y resolver los grandes problemas estructurales de nuestro tiempo: la desigualdad, la pobreza, la inseguridad, la corrupción, la impunidad.

“El poder es canijo, y el poder naturalmente tiende hacia su centralización”, apuntó.

Aseguró que la pandemia ha dejado ver peligrosamente que en algunos regímenes, cuya calidad democrática está en entredicho, se han provocado fenómenos de centralización del poder.

“La centralización del poder o va acompañada de los debidos controles, o la calidad de la democracia, en su conjunto, tiende a reducirse y, eventualmente, a comprometerse”.

Estas declaraciones se dan en el contexto de las descalificaciones que hace el Presidente sobre el papel del INE, y la advertencia del árbitro de que un Jefe del Ejecutivo se meta en temas electorales.