Salvador Rodríguez López

Ser más que los demás es un sueño que acaricia gran número de personas de todas las capas sociales. Significa un trato preferencial, que así sea mínimo alimenta el ego tener control sobre otros, que pueda mandar, dar órdenes y ser obedecido y como dice el clásico, si se equivoca vuelve a mandar y ni quien le reclame o lo amoneste.

En ese maremágnum de vivencias se registran situaciones que resultan ilógicas y hasta tragicómicas, como lo sucedido en los años 80 en los Talleres Ferrocarrileros, al haber simultáneamente dos superintendentes (jefe general) que por extraño que parezca tenían el mismo nombramiento. En lugar de pelear por la titularidad se asechaban uno a otro y en cuanto uno salía de la oficina el otro ocupaba el sillón y así estuvieron por varias semanas, lo que finalmente se resolvió al concentrar a uno en las oficinas generales de la capital del país.

Pues bien, la historia vuelve a repetirse, sólo que ahora en el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), en donde está a la orden del día las destituciones y asignaciones del liderazgo estatal. En sólo un año van por el cuarto dirigente y ninguno ha sido elegido en asamblea, sino al más puro estilo de Don Perpetuo del Rosal. Sin excepción, todos los que han estado en ese espacio alegan tener el apoyo de equis miembro del Comité Ejecutivo Nacional y tal que si fuera una franquicia anuncian que a partir de ese momento ha sido designado, lo que más tarde es desmentido porque el está o el que llega alega tener el apoyo de una tribu.

Ahora es David Alejandro de la Cruz el que se mostró como cabecilla en Aguascalientes, en sustitución de Cuitláhuac Cardona Campos, quien por su parte rechazó estar fuera, por lo que habrá litigio para rato, tan es así que el propio David Alejandro acepta que “Cardona Campos tendrá el apoyo de la presidenta nacional Yeidckol Polevnsky, pero yo estoy en mi derecho de ostentar la diligencia”.

El respaldo que dice tener proviene de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia del propio organismo, al resolver que Cardona Campos no puede seguir en el cargo porque enfrenta la suspensión de sus derechos políticos durante un año. Es el segundo intento de David Alejandro de quedarse como mandamás, asegurando que si no lo hizo antes fue por “buscar la unidad”, pero ahora “no hay razón para seguir sosteniendo a alguien que ya está rebasado por su propio accionar”, que para la citada comisión “no está suspendido, sino expulsado del partido”, apuntó.

Lo más extraño es que si Cuitláhuac Cardona está expulsado, entonces ¿cómo es que conserva el patrocinio de la presidenta nacional?, tal como lo reconoce el propio David Alejandro de la Cruz, lo que de ser como él dice es una contradicción.

Evidentemente que la disputa por la jefatura crea confusión entre la militancia y en el personal que trabaja en las oficinas, pero lo más grave es que ninguno de los que han estado al frente en los últimos trece meses no ha sido mediante elección directa de la militancia, sino por imposición de alguien del Comité Nacional, lo que desdice la tan cacareada democracia que presumen, es principio y sustento del partido en el poder nacional.

SIN AFINAR LA PLANA

Ante los crecientes reclamos de usuarios del transporte urbano por el aumento a la tarifa sin que el servicio tenga la más mínima mejora, las autoridades se sacaron de la chistera que entregarán tarjetas de descuento por el 50% para compensar esa medida, mismas que – supuestamente – se entregará “a personas en situación de vulnerabilidad para que paguen sólo 4.50 pesos”, en lugar de 9.50 que ahora cuesta un  traslado.

La gran pregunta es ¿quién hará la evaluación de los que están en esa condición?, porque si alguien utiliza todos los días el transporte colectivo es porque no tiene otra opción y que en números redondos significan alrededor de 300 mil personas.

Se percibe que es artificio y con ello demostrar que se apoya la economía de los que menos tiene, pero también puede dirigirse a quienes tengan propensión por los colores albicelestes, sea por militancia, preferencia o simpatía.

Si se hace un análisis real podrá comprobarse que prácticamente los más de 300 mil usuarios enfrentan una situación económica complicada, y no sólo los de la tercera edad, madres jefas de familia y personas con discapacidad, que son parte de ese cúmulo. Habrá que ver quiénes serán los cinco mil primeros afortunados que han sido seleccionados para recibir las credenciales, saber el porqué a ellos y cuántas de estas se repartirán más adelante.

Entre ese mundo de usuarios hay miles de empleados y empleadas del sector comercio, de oficinas públicas y privadas, trabajadores informales, de empresas y estudiantes, (estos últimos que no han obtenido la credencial de descuento), entre otros, que si gran parte tienen horario mixto, por lo que deben realizar cuatro viajes diarios, lo que representa un gasto global de 38 pesos, esto es, ocho pesos más de la tarifa anterior y que sumados al mes son 240 pesos más de lo que hasta la semana pasada gastaban en viajes, por lo que si van a recibir un incremento en su salario éste ya se pulverizó antes de recibirlo.

Con la labia que caracteriza a los funcionarios públicos, asientan que aún cuando haber autorizado el alza representa un costo político para el gobierno, “es necesario que la ciudadanía tenga en consideración que hay compromisos de por medio para lograr una mejora sustancial en la prestación integral del servicio”, compromiso que es sólo con los concesionarios, a quienes no se les exigió una contraprestación, por lo que el pueblo está peor que antes ya que ahora paga más caro el transporte sin que se lograra solucionar las anomalías y ni siquiera hay una fecha para atenderlas.

VAPULEO EN CARRETERAS

Las condiciones en que trabajan los socios de la Cámara del Autotransporte de Carga (Canacar) son bastante difíciles, en virtud que el año concluye sin que el gobierno federal atienda el reclamo de brindar la seguridad necesaria, por lo que la delincuencia se despacha con la cuchara grande. Robos de las unidades con todo y mercancía y agresiones a los choferes, que en algunos casos han terminado en homicidio, fue lo común. Roberto Díaz Ruiz, ex líder nacional y actual presidente en Aguascalientes de la organización, señaló que además del ataque del hampa, también enfrentan los bloqueos que hacen grupos sociales en distintos puntos del país para demandar soluciones a sus problemas, sin que exista el mínimo interés de las autoridades de aplicar el estado de derecho, por lo que las unidades llegan a permanecer inmovilizadas durante varios días. Las pérdidas globales son por millones de pesos, monto que se sabrá con precisión una vez que concluya el arqueo anual. Por ahora se tiene un informe del primer semestre en el que los robos violentos se incrementaron en un 30%, respecto al año pasado, sucesos que tuvieron lugar principalmente en zonas de Ciudad de México, Puebla y Veracruz, que se han convertido de las zonas más inseguras a nivel nacional, por lo que en las reuniones que han sostenido con responsables de las dependencias encargadas de la seguridad carretera se les entrega observaciones y sugerencias para restaurar el orden. Aunque ha sido un año difícil para los transportistas, Díaz Ruiz aseveró que tienen la esperanza que para 2020 decrezca este comportamiento y termine el ciclo maléfico que arrastran desde 2014, lo que será posible si el gobierno atiende la parte que le corresponde, que es de brindar seguridad a los usuarios de las carreteras, y en el caso particular del arrastre de mercancías, tiene que ser a la mayor brevedad, ya que las pérdidas son cada vez más cuantiosas, lo que puede llevar a la quiebra a varias empresas. Pues ojalá que en el máximo nivel gubernamental escuchen el clamor de los agremiados en la Canacar y destine la suficiente vigilancia a lo largo y ancho del país.

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