El personal de salud del Hospital Miguel Hidalgo está más cansado que nunca luego de que durante año y medio no ha parado, ya que se enfocó a la atención de pacientes con COVID-19 y ahora que se reabrió a padecimientos en general, siguen en actividad sin parar, estableció el secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de dicho nosocomio, Francisco Javier Araiza Méndez.
Señaló que si bien la ocupación de pacientes por COVID-19 ha disminuido de manera considerable, el problema actual es que luego de que durante año y medio se dejaron de atender las enfermedades habituales como son hipertensión, diabetes, cáncer, urgencias, entre otras, que en la actualidad son las que nuevamente están saturando el hospital, por lo que el personal de salud no ha descansado en ningún momento. “Ya medio se ha estabilizado un poco el COVID, pero seguimos con la atención a dicha enfermedad, aunque son pocos más todo lo habitual, entonces quien crea que el trabajador de la salud está ahorita tranquilo, al contrario, está más cansado que nunca”.
Araiza Méndez lamentó que a pesar de que el Hospital Hidalgo ha sido un referente nacional en cuanto a la atención que brindan, sigue pendiente por parte de la Federación la recodificación del personal, el reconocimiento de tercer nivel y la basificación que es en lo que no nos han cumplido.
Además dijo que a raíz de la pandemia, se tiene un déficit de personal en distintas áreas del hospital ya que las jubilaciones y las renuncias se dispararon y las contrataciones para resarcir tales huecos han sido muy lentas por parte de la Secretaría de Salud, pues si se jubilan 2 o 3 trabajadores, se tardan hasta 2 o 3 meses para las contrataciones. “Se han jubilado alrededor de 4 intendentes y sólo se ha contratado a uno, en el caso de los vigilantes se fueron 3 y se ha contratado uno, de camilleros renunció uno, se murió otro y no se ha contratado a ninguno, entonces así va la tendencia, lejos de crecer estamos decreciendo y eso tristemente es por culpa de la Secretaría de Salud”.