Por FRANCISCO VARGAS M.

El prometedor novillero con caballos aguascalentense Tomás Martínez, se encuentra motivado y feliz por el importante triunfo que tuvo el pasado domingo 18 de julio en el Cortijo “Las Fuentes” de Jesús María, festejo en el cual le cortó las dos orejas a un bravo y buen astado “Hechicero” de la ganadería de Puerto del Cielo.
Fue el propio joven Tomás Martínez quien vía telefónica compartió sus emociones y alegría para este importante medio de comunicación, así como nos describió todos los detalles de su artística faena además de todo lo que sucedió en este interesante festejo.
Para iniciar, nos comentó que se jugaron cuatro novillos y un eral de la dehesa de Puerto del Cielo, la mayoría de gran juego, recibiendo varios de los novillos el arrastre lento, registrando una estupenda entrada el graderío del cómodo Cortijo Las Fuentes.
Aseveró que abrió las hostilidades Eduardo Castro, quien entró en sustitución de Emmanuel Cuenca, quien no pudo comparecer debido a que toreó en la Monumental de Zacatecas, estando bien el espada ante un novillo que no fue fácil en el último tercio, escuchando palmas al final de su trasteo el zacatecano.
Alejandro Paredes, segundo del cartel, ante un estupendo novillo de arrastre lento, logró una faena que tuvo calado, lamentablemente el puntillero levantó al novillo, viniendo enseguida pinchazos y varios viajes con el acero, para dar una vuelta al ruedo con fuerza.
Continuó diciendo que tocó su turno, teniendo la suerte de enfrentarse a un gran novillo de nombre “Hechicero”, herrado con el número capicúa 33, mismo que tuvo muchas virtudes como fue su gran clase y un lado izquierdo excepcional, al que le cuajó una importante y lucida faena por ambos lados, que rubricó de certera estocada para ser premiado con las dos orejas, mientras que los restos del novillo recibieron el arrastre lento.
Fernando Castañeda, oriundo de Tijuana y quien hizo su debut, tuvo otro un buen novillo en el primer tercio, mientras que con muleta desarrolló ciertas complicaciones, estando errático con la espada para silencio.
Cerró plaza el becerrista Emiliano Beltrán, también de Tijuana, a quien le tocó en suerte un extraordinario eral, con el cual estuvo a la altura el chaval, perdiendo las orejas que ya casi tenía en su espuerta por pinchar, siendo también premiado el astado con arrastre lento.
Cabe mencionar que Tomás Martínez sumó su sexta novillada con caballos, en las cuales en casi todas de ellas no ha dejado de tocar pelo, además de confirmar que: “La grandeza del toreo es la bella creación del arte, en donde se pone en juego la existencia de la vida sobre la muerte”. (pacovargas_@hotmail.com)