Julio César Medina Delgado, Secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, señaló que por cada árbol vivo derribado por los ciudadanos, éstos deben entregar tres árboles para compensar el daño.
El proceso para obtener el permiso de tala comienza con la presentación de tres documentos esenciales ante la Semadesu: una identificación del solicitante, la identificación del dueño de la vivienda y un comprobante de domicilio, que puede ser un recibo de agua o el comprobante del impuesto predial.
Una vez entregada la documentación, un inspector de la Secretaría acude al lugar para evaluar si efectivamente el árbol está generando algún daño. Si se determina que el árbol está vivo, se requiere una compensación de tres árboles, los cuales serán donados al municipio.
El permiso en sí no tiene ningún costo, y con este en mano, el ciudadano puede contratar los servicios de parques y jardines o de cualquier jardinero de su confianza para retirar el árbol que causa el daño.
Medina Delgado señaló que cuando alguien tala un árbol sin permiso, se le invita a obtener la documentación correspondiente. Se le explica el procedimiento y, de no hacerlo, se le aplica una sanción.
Además, el funcionario invitó a todos los ciudadanos a participar en la campaña «El árbol de mi casa», que busca fomentar la selección adecuada de especies para plantar en banquetas y jardines interiores. «Mientras mejor selección hagamos de las especies que vamos a poner en nuestras banquetas o en los jardines interiores de nuestra casa, estos problemas cada vez van a ir disminuyendo», afirmó.