RODRIGO AVALOS ARIZMENDI

Ha iniciado la Legislatura XLV de la Cámara de Diputados, la cual durará los próximos tres años, que son los mismos que le faltan para terminar su sexenio al presidente López Obrador. O sea que esta legislatura será pieza clave para las propuestas o cambios constitucionales del presidente. En la anterior legislatura MORENA contaba con 256 diputados pero luego de las elecciones del 6 de junio pasado la bancada de MORENA obtuvo 197 diputaciones, aunque hay que decir que aún y con las alianzas del Partido Verde, que obtuvo 44 y el Partido del Trabajo que ganó 38, no alcanza la llamada mayoría calificada que le permita que el presidente realice reformas constitucionales, pues con las alianzas obtendrían 279 y para lograr la mayoría calificada necesaria para las reformas a la Constitución se requiere de 334 votos.

Al conocerse los resultados de la elección una gran parte de la población sintió un alivio pues el presidente no podría realizar cambios constitucionales considerados graves, como sería el de la reelección presidencial, que a pesar de que el mismo presidente ha dicho ya muchas veces que no está en su mente realizarla, para muchos persiste la duda por la mentalidad y simpatías que López Obrador ha mostrado a lo largo de su carrera política y ahora más como presidente a los países comunistas que tienen como presidentes a dictadores como Maduro de Venezuela, Miguel Díaz Canel de Cuba y Daniel Ortega de Nicaragua, esto repito, hacen dudar tanto a empresarios, como intelectuales, a la clase política y a gran parte de la población.

Sin embargo, luego de que el PRI, PAN y PRD realizaron una gran alianza en las pasadas elecciones lograron quitarle a MORENA y sus aliados la mayoría calificada, sin embargo hoy el gozo se está yendo al pozo, más adelante le comentaré el porqué. La propuesta del presidente es realizar una Reforma Constitucional para fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad, la cual ya está en proceso. La iniciativa ya la presentó el gobierno el jueves pasado. Esa Reforma prevé eliminar la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y traspasar sus atribuciones a una CFE todopoderosa. Con ello se reducirán las posibilidades del sector privado para abastecerse de energía de forma independiente y otorga al Estado la explotación del litio, un mineral que el López Obrador considera estratégico.

Lo anterior va a eliminar parte de la Reforma Energética del ex presidente Enrique Peña Nieto, que había abierto el sector a la iniciativa privada y que López Obrador considera que favorece mucho a las empresas. Esta modificación es otra más de sus decisiones necias y absurdas, como tantas otras que se ha obstinado en hacer: Tirar el aeropuerto que se estaba construyendo, a pesar de perder miles de millones de pesos el país; el Tren Maya, La refinería de Dos Bocas, etc.

Y aquí viene lo que le comento que de que el gozo se está yendo al pozo luego de la elección pues MORENA podría alcanzar la mayoría calificada para modificar la Constitución con los votos ¿de quién cree usted? De los diputados del PRI. Este es el tema del día pues el presidente nacional del PRI, actual diputado federal, no ha dicho si sí o si no van votar por la iniciativa. Está deshojando la margarita. En algo que desde luego sacarían raja de todo tipo. Eso nos demuestra que el PRI sigue siendo el mismo de siempre.

Para ejemplificar y hacer historia le comentaré que en días pasados vi en Amazon las novedades literarias y me encontré con un libro que de inmediato se me hizo interesante: “El fiscal de Hierro” que son ni más ni menos que las memorias del abogado Javier Coello Trejo. De inmediato lo adquirí. Es un libro sumamente interesante pues Coello Trejo platica con pelos y señales los entretelones de la vida política mexicana en su total esplendor de corrupción en todos los niveles y la manera en que él como funcionario de la Procuraduría General de la República realizó investigaciones y detenciones a personajes de altísimo nivel. Mi sorpresa fue mayúscula cuando en una parte del libro Coello Trejo se refiere a dos personajes aguascalentenses de la política nacional, de quienes en su momento se supo de sus pillerías pero que al paso del tiempo se fueron olvidando: Gómez Villanueva y Miguel Ángel Barberena. De Gómez Villanueva comenta: “Otro de los consentido del régimen de Echeverría había sido Augusto Gómez Villanueva, primer secretario de la Reforma Agraria y Alfredo Ríos Camarena. El primero en su calidad de secretario general de la Confederación Nacional Campesina había sido designado para destapar a Echeverría como candidato presidencial en 1970. Durante su sexenio el presidente Echeverría se constituyó una gran cantidad de fideicomisos para detonar el desarrollo económico en distintas regiones del país. Además de ser el secretario de la Reforma Agraria en 1975, Gómez Villanueva fue designado presidente del comité técnico del fideicomiso Bahía de Banderas, que tenía como fin desarrollar el turismo en las costas de Jalisco y Nayarit. Pero como estos señores no daban paso sin guarache, sin ninguna ética Gómez Villanueva era accionista de la empresa privada Nuevo Vallarta y su amigo y cercano colaborador Alfredo Ríos Camarena, era el director general del fideicomiso y vicepresidente de la empresa. Cuando comenzó el sexenio de López Portillo, el nuevo director del fideicomiso, Federico Martínez Manatou, denunció operaciones fraudulentas y me tocó hacer la investigación. Demostramos que Ríos Camarena, con el apoyo de Gómez Villanueva, había logrado que Banobras comprara acciones de su empresa Nuevo Vallarta y que el fideicomiso le vendiera 70 kilómetros de playa. Fue un fraude por casi mil millones de pesos.

A Ríos Camarena lo consignamos, pero Augusto Gómez la libró, ya que para entonces era diputado federal y gozaba de fuero. Además, fue nombrado embajador de México en Italia y permaneció fuera del país 11 meses”.

“Otro caso más fue el del Ingeniero Miguel Ángel Barberena, quien era subsecretario de Comunicaciones y Transportes en el sexenio de López Portillo. Hizo su agosto a través de un contrato que suscribió con una empresa propiedad de los Peñaloza, en relación al proyecto del tren rápido que debía de correr de México a Querétaro. En contubernio con estos empresarios dedicados a la fabricación de tubos firmó el contrato para construir los durmientes de concreto, con el argumento de que usarían tecnología de última generación francesa, algo por demás absurdo. El procurador me instruyó para que el ingeniero Barberena presentara su renuncia irrevocable, “porque en el desempeño de sus labores había faltado a los más elementales principios de honestidad”, así quedó establecido en el documento. Lo increíble fue que tiempo después, con todo y el antecedente de su renuncia por corrupción, el presidente Miguel de la Madrid rehabilitara a Barberena y le diera apoyo para que ocupara la gubernatura de Aguascalientes durante su sexenio. Ese fue el mejor ejemplo de que la política es enemiga de la justicia”. A Coello Trejo le faltó comentar sobre las concesiones de radio que Barberena, estando en la S.C.T., se adjudicó poniendo en su momento un presta nombres quién al final de cuentas se las birló.

Como usted podrá ver el PRI no cambia. Hoy Gómez Villanueva es el decano de los diputados federales. Recuerdo que alguien hace algunos años me dijo: “Los mexicanos tenemos una memoria muy frágil, pronto olvidamos todo” Y si, hoy el PRI, buscando algún beneficio, está a punto de ser comparsa de López Obrador. Sin duda el PRI sigue siendo el mismo de siempre.