Nos quejamos del contenido de las campañas por no traer propuestas, no ser sustantivas, por las banalidades o por la guerra sucia. ¿Mucho de esto por qué ocurre? ¿Por desconocer las plataformas electorales o por la calidad de las plataformas electorales?

Jaqueline Peschard nos dice que “las plataformas deberían reflejar un compromiso a concretar la participación de las fuerzas políticas, que garanticen derechos fundamentales y un gobierno abierto, como nueva forma de hacer políticas públicas”. La realidad es que estos documentos se están convirtiendo en mero requisito legal que los partidos tienen que entregar a la autoridad electoral.

Las actuales plataformas presentadas para este proceso electoral 2024 no contienen un diagnóstico racional, ni expresan planteamientos concretos, parece que en su mayoría se hicieron desde la oficina de las burocracias partidistas, plagados de lugares comunes o de utopías con poca operacionalidad, que además son de desigual calidad. Para ejemplo la extensión de cada una: el PAN tiene 142 cuartillas, PRI 137, PRD sólo 24 cuartillas, MORENA cuatro más con 28, Movimiento Ciudadano 130, PVEM 305, PT 61, para un total de 827. Que posiblemente un puñado de académicos y/o analistas leerán y analizarán.

Como muestra, sólo un rápido análisis del tema de educación:

  1. Todos tratan el tema de los libros de texto gratuitos, por un lado, PAN, PRI, PRD y MC, planteando la redirección de ellos, en cambio, MORENA y aliados defendiendo la actual postura.
  2. El PAN dedica 2 cuartillas al tema educativo, pero no especifica sobre la educación superior, como si fuera monolítica y sólo existiera el magisterio sindicalizado y la educación básica.
  3. El PRD su proyecto educativo, lo desarrolla en un párrafo de 5 renglones donde dice que “Educación de calidad con orientación social, democrática, científica y laica. Organizar la escuela de tiempo completo en todo el sistema de educación básica: primarias y secundarias, y elevar los niveles de comprensión y aprendizaje de las matemáticas, la física, la química, las ciencias biológicas y las humanidades, y superar las malas calificaciones en la prueba PISA.” Eso es todo, así de genérica y corta.
  4. MORENA parecía una propuesta para 1980, donde habla de pupitres y pizarrones, techumbres y normales rurales, con especial énfasis en la expansión del sistema de universidades Benito Juárez y su sistema de becas. También toda su plataforma está en un párrafo de no más de diez renglones.
  5. Movimiento Ciudadano presenta una de las propuestas más interesantes, especialmente el énfasis en la educación superior donde propone “el sistema de universidades públicas e instituciones de investigación superior del país” así como se compromete a restaurar el compromiso de llegar al menos al 1% del PIB en ciencias.
  6. Una de las propuestas más integrales, por ejemplo, destaca el volver a ser parte de las evaluaciones estandarizadas internacionales y diseñar nuevas evaluaciones educativas nacionales.

La realidad es que el objetivo de las plataformas electorales se debería replantear, repensar su dimensión política, pero principalmente operativa, para convertirse en instrumentos capaces de recobrar la credibilidad y confianza ciudadana. Por ejemplo, obligando a los candidatos a que sus propuestas, spots, discursos, etcétera, se basen en las plataformas de los partidos que los postulan, y que referencien o citen el documento, página y párrafo donde lo sustentan, algo así como el sistema de citas académicas. Para con ello saber que lo que están diciendo está sustentado y respaldado en un documento registrado.