José Eugenio Torres Vázquez 
Agencia Reforma

CDMX.- Nuestra mayor preocupación es la fatiga del Covid-19, dice un experto en coronavirus. La gente está perdiendo el respeto por el virus y bajando la guardia, lo cual es una mala idea.

Los días son cada vez más cortos y también más fríos. El invierno pronto descenderá sobre el hemisferio norte junto con varios días festivos centrados en la familia que pueden tentar a muchas personas a celebrar de maneras que sabiamente han resistido durante la mayor parte de la pandemia de Covid-19.

Al mismo tiempo, el coronavirus responsable de la pandemia está experimentando un alza en todo el mundo.

1. DÍAS FRÍOS Y SECOS

Por más razones de las que la mayoría de la gente cree, tanto la influenza como los coronavirus tienen la capacidad de propagarse más fácilmente de persona a persona durante los días más fríos y secos del invierno.

El riesgo no se limita al hecho de que en el clima frío las personas pasan más tiempo en interiores potencialmente expuestas a otras personas que pueden albergar y propagar un virus infeccioso.

El riesgo también está influenciado por temperaturas más bajas y humedad relativa que pueden aumentar la carga viral en el aire que respiramos.

Rossi A. Hassad, epidemiólogo y especialista en estadística en el Mercy College en Dobbs Ferry, Nueva York, y otros expertos, dicen que lo que se sabe sobre el virus de la influenza puede ayudar a nuestra comprensión de cómo y por qué es probable que el Covid-19 se vuelva aún más peligroso en los próximos meses y que este conocimiento puede, a su vez, reforzar el consejo de que todos adopten medidas fácilmente disponibles para frustrarlo.

Lamentablemente, no podemos darnos el lujo de esperar una vacuna Covid-19 segura y eficaz pues pueden pasar meses antes de que las vacunas estén disponibles para proteger a la mayoría contra la infección potencialmente devastadora.

Y el Covid se transmite de manera más eficiente tanto por gotitas respiratorias como por aerosoles, que son más pequeños que las gotitas respiratorias.

En el aire más frío y seco, explicó, las gotitas respiratorias pierden contenido de agua y se vuelven más pequeñas y livianas y, por lo tanto, pueden permanecer en el aire por periodos más largos, creando una receta perfecta para la exposición a una carga viral más alta, tanto en interiores como en exteriores.

La baja humedad durante el invierno permite que el virus de la influenza viva más tiempo en interiores y esto, junto con pasar más tiempo en interiores y en contacto más cercano, aumenta significativamente el riesgo de transmisión e infección, escribió Hassad en MedPage Today

2. PÉRDIDA DE RESPETO AL VIRUS

Las características de nuestras propias fosas nasales en los meses más fríos y secos aumentan el riesgo de infección por estos virus.

Los conductos nasales se secan y son más susceptibles a dañarse cuando la humedad es baja, lo que facilita que los virus invadan el cuerpo.

Este virus es notablemente contagioso, dijo Stanley M. Perlman, microbiólogo de la Universidad de Iowa que ha estudiado los coronavirus durante más de cuatro décadas.

«Nuestra mayor preocupación es la fatiga del Covid-19. La gente está perdiendo el respeto por el virus y bajando la guardia, lo cual es una mala idea», dijo.

«Incluso al aire libre, si está uno parado a 30 centímetros de distancia de alguien y no llevas un tapabocas, podrías transmitir o contraer el virus».

«La nariz y la boca son la puerta de entrada de los virus», dijo Hassad. «Ha habido una diferencia obvia en las infecciones donde se usan los tapabocas de manera constante. Es sentido común y no es una carga enorme».

3. EL REGALO PERFECTO

Michael Osterholm, epidemiólogo y experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Minnesota y miembro del grupo de trabajo del Presidente electo de EU Joe Biden sobre Covid-19, sugirió dos enfoques protectores: distanciarse físicamente (aunque no socialmente) de otros cuya salud viral no se tiene forma de conocer, o crear una burbuja de personas que se mantienen muy fieles a las prácticas seguras.

En lugar de reuniones en interiores de familiares y amigos en las próximas fechas decembrinas, Osterholm dijo que el mejor regalo que se puede dar a los seres es no contagiar a nadie.

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