El día martes, se consumó uno de los tratados internacionales más importantes en todo el mundo. Nos referimos al Tratado de Libre Comercio para América del Norte, que se hace un lado para dar juego al llamado T-MEC, a partir del día de ayer. Indaguemos sobre el legado del mismo, así como el porvenir del nuevo acuerdo.

El 17 de diciembre de 1993, se firmó el TLCAN, entre los países miembros de América del Norte. A pesar de esto, fue hasta el primero de enero de 1994, que entró en vigencia el mismo. Constantes cuestionamientos, así como un cambio en la Casa Blanca, fueron las razones por el aplazamiento de su comienzo.

Durante estos 26 años, hemos observado cómo el comercio entre los tres países de América del Norte, tiene crecimientos realmente considerables. Si bien es cierto que va de la mano, con un profundo avance tecnológico, no darle el mérito adecuado sería una equivocación. Esta asociación estratégica con sus vecinos del norte, posicionó a México dentro de una de las regiones más productivas del mundo; el 18% del PIB mundial se da en esta zona. Nuestro país no sería el país que hoy es, sin este acuerdo comercial.

Si nos centramos en nuestra relación con Estados Unidos, durante este periodo, hemos comercializado cerca de 600 mil millones de dólares, según la Secretaría de Economía. Esto nos convierte en el principal socio comercial de esta potencia mundial. Durante este lapso de tiempo, las exportaciones de mercancías mexicanas crecieron casi 800 por ciento, mientras que las de Estados Unidos poco más de 500 por ciento.

La inversión que Estados Unidos ha realizado en infraestructura en nuestro país, es considerable. Estamos hablando, según datos del Departamento de Comercio, de más de 100 mil millones de dólares. Aquí descansa un gran logro del acuerdo para nuestro país; esto ya que se ha tenido un efecto directo en la generación de empleos para el sector exportador.

De igual forma, el TLCAN ha tenido un considerable impacto en el nivel de vida de las clases medias de nuestro país, al obtener mejores productos a menores precios.

A pesar de los grandes beneficios que se obtuvieron del ahora difunto TLCAN, quedan pendientes aún una serie de cuestiones que ni la derrama económica pudo abatir. Durante este lapso de tiempo, no logramos disminuir la tasa de pobreza, la cual cierra en niveles prácticamente similares al comienzo; así como la insuficiencia del PIB para el crecimiento de nuestro país.

Estos dos pendientes, son el enorme reto que tiene enfrente el llamado T-MEC. Si no logra mitigarlos, seguiremos siendo testigos un crecimiento en los niveles de migración en nuestro país.

A pesar de la entrada de este moderno tratado comercial, esto no va a poder ahuyentar el miedo que se ha generado en torno a la inversión en nuestro país. Recientemente, la consultora A T Kearney no incluyó, por primera vez en varios años, a México en los principales 25 países en base a su Índice de Confianza de la Inversión Extranjera Directa del 2020. Las pésimas decisiones por parte del gobierno federal, nos han puesto en esta posición.

OVERTIME

De igual forma, el día de ayer se celebraron dos años del abrumador triunfo electoral del actual presidente. Durante este periodo de tiempo, hemos observado cómo se cancela una de las obras más importantes en la historia de nuestro país -NAICM-, se lleva a pique al maltrecho sistema de salud, se edifican obras sin sustento financiero – Dos Bocas- y se vive una impresionante búsqueda por lograr concentrar la mayor cantidad de poder posible en una persona. Enviamos una felicitación al presidente, esperando, con todo el corazón, que se tengan mejores años venideros. ¡Enhorabuena!

 @GmrMunoz