Avanzado el ciclo escolar, tal vez sea posible hacer un alto y revisar las condiciones en que niños y adolescentes cumplen con sus tareas escolares, pues está claro que las clases a distancia no todos las pueden tomar, por falta de equipo o porque en su casa no hay dinero que alcance para sus necesidades básicas, entre ellas, el internet.
La diputada Natzielly Rodríguez Calzada manifestó que es claro que los padres de familia hacen lo que está a su alcance, y si se toma en cuenta que si no tienen dinero suficiente para sus gastos básicos, es probable que tampoco tengan los estudios para apoyar en todo en la preparación de los hijos, dependiendo totalmente de las instrucciones de los maestros, y se han encontrado casos, en que a los docentes les falta esa sensibilidad y comprensión.
Es una situación que dijo, se vive principalmente en las colonias del oriente de la ciudad, en donde niños y adolescentes ni siquiera cumplen con su horario escolar, por no tener para pagar internet y el saldo para sus dispositivos es insuficiente, lo que a su vez, les hace faltar con el cumplimiento de tareas y por lo tanto, la baja en su rendimiento escolar, con lo que es probable que el índice de deserción o reprobación que están por verse, también tengan un incremento.
Es un tema complejo, insistió, por lo que, por su equipo de trabajo ha acudido a dialogar con vecinos de varias colonias de aquel rumbo, que han aceptado prestar sus casas y su internet para que se integren grupos de estudiantes y puedan acudir a hacer sus tareas o entrar a clases, pero son contados los casos que se han prestado para dar la oportunidad a los estudiantes.
Por lo pronto, serán unos 300 los estudiantes beneficiados y se tiene claro que sólo serán recibidos máximo 30 por lugar y en diferentes horarios, para que no se corra riesgo de contagio; la idea con esto, es que aprendan algo de la escuela en lugar de que estén en la calle por falta de internet que les permita cumplir con sus tareas y enviarlas a sus maestros.
De funcionar esta estrategia, podrían abrirse otros puntos con la colaboración de vecinos dispuestos a prestar un espacio en su casa y compartir su internet, para que más niños y adolescentes puedan hacer sus tareas escolares.