A comienzos de esta semana, el gobernador del Banco de México, encabezó el banderazo de salida para la nueva plataforma, conocida como Código Digital (CoDi). Dicha aplicación, pone a nuestro país a la vanguardia financiera y busca una mayor transparencia en el uso de sus recursos. El primordial objetivo: la limitación del uso del efectivo.

El pasado mes de abril, el banco central comenzó a realizar un programa piloto, a través del cual se buscaba conocer el verdadero impacto que pudiera tenerse al momento de llevar la implementación a nivel nacional. Dicha prueba, se realizó en tres localidades: Tulancingo, Hidalgo; La Paz, Baja California y Progreso, Yucatán.

Durante el periodo de ensayo, se mostró un gran interés de la ciudadanía por la afiliación al programa. Esto ya que, justifican los usuarios, representa una facilidad de cobro; así como se evita el cobro de comisiones al momento de usar una terminal punto de venta. Los jóvenes, representaron un alto porcentaje en la utilización del mismo.

Este antecedente, hace que luzca prometedor el comienzo en todo el país. Indaguemos todo lo relacionado con el funcionamiento de este programa, así como sus ventajas y desventajas.

Este producto, impulsado por Banxico, trata de ejecutar pagos y/o cobros a través de un teléfono celular inteligente; por medio de la tecnología de un código QR y la aproximación de un dispositivo NFC (Near Field Connection). De esta forma, el usuario de este servicio necesita tres cosas.

Primeramente, una cuenta de débito con una institución financiera que tenga habilitado este servicio. Al día de hoy, 23 instituciones financieras ofrecen el servicio de CoDi desde su aplicación móvil; seis más cuentan solo con pagos, y siete solo aceptan cobros a través de la app de Banxico.

De los grandes jugadores del mercado bancario; destacan BBVA, Citibanamex, Banregio, Banco Azteca, Santander e Inbursa; como los participantes que ya cuentan con el cien por ciento del funcionamiento.

En segundo lugar y de la mano con la primera, se debe contar con la aplicación del banco del usuario, para poder efectuar cualquiera de las operaciones; ya sea el cobro o el pago del mismo.

Todo banco con más de tres mil cuentas, caer en la obligatoriedad de habilitarlo. El monto máximo que podrá cobrarse/pagarse por esta aplicación, es menor o igual a ocho mil pesos, funcionando las 24 horas del día por los 7 días de la semana.

Por último, el usuario debe portar un Smartphone. Este punto, resulta el contraste en el cual se deben redoblar esfuerzos para lograr un verdadero impacto en la reducción del efectivo.

Si bien es cierto, que, según información del Banco Mundial, en México 7 de cada 10 mexicanos cuentan con un móvil inteligente, tan solo 4 de esos mismo diez, tiene una cuenta bancaria. De esta forma, aquí se tiene la primera prueba a la cual se debe enfrentar el CoDi.

El lograr una mayor inclusión financiera, es vital para poder expandir este servicio y que la concretización del objetivo planteado, sea viable.

El lograr erradicar el uso del papel moneda, al menos en nuestro país, será una colina difícil de escalar. Con base en información del propio Banxico, el 70 por ciento de las transacciones comerciales en nuestro país, son solventadas con efectivo.

Por tal motivo, variables como la evasión de un fraude o la posibilidad de ser asaltados, deben ser parte fundamental de la columna vertebral para lograr atraer a un mayor número de mexicanos a esta plataforma. La facilidad y el ahorro al usarla, ya están comprobados.

Para finales de este año, el banco central espera lograr concentrar cinco millones de usuarios. ¿Algo apresurado? Ya lo veremos. Lo que es una realidad es que México, continúa siendo punta de lanza, al menos en América Latina, de cualquier cuestión que esté relacionada con la tecnología financiera.

 @GmrMunoz