El Encino: 170 años de fe y tradición

La Parroquia del Señor de El Encino, celebra este 19 de junio el 170 aniversario de su elevación como parroquia. Para conmemorar este evento, se han organizado una serie de actividades que reflejan la trascendencia histórica y religiosa de esta iglesia para la comunidad, informó el Señor Cura Mario Guillermo Chávez González.

Y es que además de ser la segunda parroquia establecida en la ciudad, es un símbolo de la fe y la devoción local. La iglesia es también la cuarta parroquia de la Diócesis de Aguascalientes, después de la parroquia de Teocaltiche, Real de Asientos y de la Virgen de la Asunción en la ciudad. Este templo alberga la venerada imagen del Cristo Negro, una figura milagrosa que no solo es representativa del barrio de Triana, sino de toda la comunidad.

Indicó que la historia de esta imagen es fascinante, ya que originalmente, el barrio se llamaba Triana, debido a las tierras donadas por la Real Audiencia de México a Hernán González de Berrocal, conocidas por sus prósperas huertas gracias a la cercanía del río de las Aguascalientes y el acueducto de El Cedazo, convertidas en un centro de cultivo y vida comunitaria. La imagen del Cristo Negro se trasladó al barrio desde una hacienda desaparecida, y desde hace 228 años reside en el templo, cuya construcción se completó hace 170 años.

Para celebrar este aniversario, se han programado diversas actividades que se llevan a cabo durante 3 días:

Lunes 17 de junio: Misa solemne de las siete de la noche presidida por el Padre Lázaro Balandrán, seguida de una conferencia dictada por el Dr. Víctor Moreno sobre los 125 años de la diócesis, destacando la relación histórica y espiritual entre la parroquia y la diócesis.

Martes 18 de junio: La misa de las siete de la noche estará a cargo de Monseñor Ricardo Cuellar, párroco emérito. Después de la misa, se ofrecerá un concierto de dos sopranos interpretando temas del Ave María.

Miércoles 19 de junio: En el día del jubileo, la misa solemne de las ocho de la noche será presidida por el Padre José González, párroco de Jesús María, acompañado de sus feligreses. Esta misa permitirá a los asistentes ganar la indulgencia plenaria.