Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

Mientras Australia se prepara a salir de la cuarentena por el virus, la popularidad del Primer Ministro Scott Morrison está a la alza… (bbc.news).

Comentario:

En el artículo anterior mencionamos una encuesta del diario inglés The Economist donde se analizan a diez presidentes o primeros ministros midiendo el nivel de cambio en el índice de aprobación causado por el manejo de la crisis del coronavirus. En aquella ocasión se comentó que el último lugar de la lista, que aumentó su desaprobación en lugar de su aprobación, Jair Bolsonaro de Brasil, estaba en dicho lugar debido a su preocupación por la economía, descuidando lo sanitario. Es justo que veamos ahora el primer lugar de la lista, Scott Morrison de Australia. ¿Qué hizo para que el cambio en el nivel de aprobación entre la población australiana aumentara casi un 30%? ¿Tan bien manejó la crisis sanitaria?

Primero debemos comentar que la popularidad de Morrison andaba por los suelos debido al mal manejo que tuvo con la crisis de los incendios en Australia. Él pertenece a un partido que tiende a negar el cambio climático y no hizo mucho caso a las advertencias de los expertos de un posible incremento en incendios forestales. Cuando comenzó la temporada de incendios, ¡se fue a Hawaii de vacaciones! A su regreso, cuando intentó supervisar las acciones, los bomberos se negaban a estrechar su mano. Nadie daba un quinto por una posible reelección.

Pero llegó el coronavirus y se puso las pilas. Australia cerró sus fronteras cuando aún la OMS no se había pronunciado ni por limitar los vuelos. Debemos recordar que un considerable número de vuelos conectan China con Australia. Morrison escuchó a los expertos y catalogó la crisis como pandemia aún antes que la OMS. En cada presentación tenía a su lado, a sana distancia, al encargado de sanidad del país. Formó un comité de expertos e incluyó en las decisiones de cuarentena a los gobernadores estatales.

Resultado: menos de mil casos de coronavirus y menos de 100 fallecimientos. Los números evolucionan, pero Australia está entre los mejores países en términos de contagios y decesos. La gente lo reconoció.

Ahora que está saliendo de las medidas estrictas de cuarentena, también se puso las pilas y dedicó una fuerte suma a reactivar la economía. Doblando el seguro de desempleo, ofreciendo cuidado infantil gratuito e introduciendo un subsidio al salario para garantizar un salario mínimo. Esto es, usó el gasto del gobierno como herramienta para reactivar la economía.

Por supuesto, falta ver los resultados económicos. El mundo va a sufrir una recesión. Pero la idea suena bien, aunque sea un tanto keynesiana. Lo cierto es que personalmente, ya sacó ventaja Morrison. Es el mandatario mejor calificado en el manejo de la crisis, aunque sea solo de una muestra aleatoria, y la posibilidad de una reelección suena cada vez más probable.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com