El duro camino de la mujer dentro del deporte

Nacer mujer tiene un poder ambivalente, pues, así como poder dar vida no sólo a nivel biológico sino en todo el entorno que nos rodea, no es fácil abrirse camino en un mundo lleno de estereotipos que está dedicado por y para los hombres, en primer lugar, porque nuestro querido deporte compite contra un gigante como el futbol, y además hay que sumarle el simple hecho de que, si es un deporte femenino, no interesa.
Mujeres que intentamos día a día hacernos un hueco en una sociedad y que buscamos iniciar una revolución, nos enfrentamos a muchas diferencias e injusticias que nos separan de los beneficios que vive un hombre en cualquier ámbito y a la falta de equidad para que una mujer pueda cumplir sus objetivos tanto profesionales como de vida, por ejemplo: en nuestro estado existe solo una entrenadora con formación deportiva y vigente al frente de la preparación de handbolistas hidrocálidos.
No cabe duda de que, aún queda mucho camino por recorrer, cambiar esto no es fácil: hay que hacer algo para que las deportistas que terminan sus carreras en la elite se formen y así puedan trasladar su enorme conocimiento, basado en sus experiencias vividas, a las futuras generaciones de mujeres handbolistas. Para poder cumplir los objetivos, es necesario actuar de manera profesional y planificar las estrategias. Hay que trabajar por dar la importancia y el lugar que merece el arduo trabajo de una mujer dentro del deporte, precisamos un plan integral, porque no sólo ocurre en la dirección de equipos, sucede también en la creación de clubes, en el arbitraje y en los órganos decisorios del deporte. Con esto, la necesidad esta puesta sobre la mesa: las mujeres debemos tomar conciencia y responsabilizarnos por visibilizar nuestro enorme papel, liderazgo y aportación dentro del deporte, debemos dejar de ser espectadoras y pasar a ser tomadoras de decisiones.

DIANA MORENO