Permítanme compartir con ustedes que este pasado día 23 de noviembre, fue la segunda celebración internacional del día del Consultor de Imagen. Fecha que logró validez como celebración internacional a manos de un mexicano.

Como toda nueva carrera, bueno “nueva” en México, la gente todavía no la considera como una profesión. Piensan que es un pasatiempo en el que, sobre todo las señoras, pueden “entretenerse”. Déjenme decirles que así comenzaron todas las carreras creativas; la de Comunicación, la de Publicidad, la de Mercadotecnia, entre algunas. Como la gente no entendía a profundidad los alcances de cada una de ellas o el beneficio que podrían aportar, no las consideraban algo serio, algo a lo que desearían que un hijo se dedicara.

Hoy en día vivimos en una época con déficit de atención, según dice un querido maestro, Sergio Talavera. Y tiene toda la razón, estamos tan bombardeados de publicidad, información, productos y tecnología, que para que una empresa o una persona logre despuntar en este mundo tan globalizado, se requiere de un proceso más elaborado que graduarse, abrir las puertas de una nueva empresa o decidirse a cambiar de trabajo.

Un nivel de individualización y de diferenciación muy alto es requerido, la gente nos perdemos con la moda, las tendencias en la tecnología, “lo que se usa”, y la influencia de los que nos rodean. Las empresas no saben a ciencia cierta cuál es su personalidad como empresa, y dónde está su identidad; no conocen a profundidad a su mercado y por ende sus necesidades; muchas solo se basan en lo que “les late”.

Es ahí en donde entra un Consultor de Imagen, para ayudar a determinar el Branding Personal o Empresarial logrando una identidad sólida; para generar una diferenciación en lo que se ofrece, basándose en la potenciación de la esencia, de la individualidad; en ser un estratega en la generación de estímulos adecuados que lograrán la percepción adecuada; y en muchas otras cosas más.

Todo esto lo logra a través del análisis cuidadoso y estratégico; y con la ayuda de sus conocimientos de lenguaje corporal, lenguaje verbal, ambientación, estilo, color, etiqueta, protocolo, branding, etc.

Les aseguro que si esto es un pasatiempo, además de ser muy caro, lleva mucho tiempo prepararse para él. Así que después de todo esto, les confieso que soy una orgullosa Consultora de Imagen, que adora tanto la profesión como el estudio de ella.

El Poder de tu Imagen.

silvia@consultoriadeimagen.com.mx