Carlos Reyes Sahagún
Cronista del municipio de Aguascalientes

Aguascalientes, Ags., siete de octubre de 1914.
Diversas reacciones ha provocado en esta ciudad de 40,000 habitantes, la noticia en el sentido de que la Convención que se reúne en México ha decidido realizar aquí sus trabajos.
La decisión fue tomada en la conclusión de la reunión del pasado día cinco, en la que fue la última sesión verificada en México. La noticia fue transmitida a esta ciudad esa misma noche por telégrafo, sin embargo, la población en general sólo se enteró hasta la tarde del día de ayer, cuando algunos trenes trajeron los periódicos de la capital y a la mayoría de los delegados. La novedad se esparció como reguero de pólvora, y de inmediato fue notable el cambio en el ánimo de la ciudadanía, normalmente tranquila y hasta aburrida. Inmediatamente el gobernador del estado, señor coronel don Alberto Fuentes Dávila, que acaba de regresar de la ciudad de San Antonio, Texas, a donde acudió a recoger a su apreciable familia, ordenó que una partida de trabajadores del Gobierno del Estado se aboque al acondicionamiento del Teatro Morelos, nuestro máximo espacio de reunión, a fin de que esté en condiciones de fungir como escenario de tan importantes deliberaciones.
Todavía ayer por la tarde, y debido a que por momentos las labores se han visto obstaculizadas por los curiosos que se han aglomerado a las puertas del coliseo de la calle República, varios trabajadores introducían en el edificio sillas que fueron colocando en el patio de butacas, para sustituir a las que se encontraban en mal estado. Asimismo, se pudo apreciar la presencia de barrenderos, electricistas y carpinteros, que daban los últimos toques al recinto.
También se observa febril actividad en hoteles y restaurantes, que de esta manera se preparan para hacer su agosto, al recibir una afluencia de visitantes nunca antes vista en esta ciudad; ni siquiera en el mes de abril, cuando tiene lugar la gustada “Función de San Marcos”. Con los comercios está sucediendo lo mismo, aunque también se han dado casos en que los propietarios, cuando sus recursos lo han permitido, prefieren cerrar sus establecimientos por temor al saqueo.
Por otra parte, el coronel Fuentes pidió al propietario del nuevo Hotel París, que construye en el costado Norte de la Plaza de Armas el señor Refugio Reyes Rivas, se sirva retirar el escombro acumulado en sus puertas, para no demeritar el aspecto de nuestra máxima explanada. Igualmente, labora en la parte central del costado oriente de la plaza, un grupo de trabajadores para retirar en la medida de lo posible los escombros de la nueva calle abierta, mejor conocida como “Callejón de las Trompadas o de Las Lágrimas”, esto último por quienes sufrieron el derribo de sus propiedades. Esta avenida, que une a la Plaza de Armas con la estación de los ferrocarriles, ha sido recién bautizada con el nombre de Avenida de la Convención.
A pesar de que la decisión de trasladar la reunión a Aguascalientes ya era esperada, debido a la proposición que en ese sentido hizo el general Lucio Blanco hace unos días, en una comida que tuvo el representativo de la Comisión de Pacificación y los enviados de la División del Norte, que se verificó en el jardín de San Marcos, al conocerse la decisión, la población mostró su sorpresa ya que, como se sabe, la revolución ha pasado prácticamente desapercibida aquí, con apenas unos tiroteos en los alrededores, y los trenes que en junio próximo pasado transportaron a los soldados federales derrotados en Zacatecas. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.migrante@gmail.com <mailto:carlos.migrante@gmail.com>).