Carlos Reyes Sahagún
Cronista del municipio de Aguascalientes

Aguascalientes, Ags., 16 de noviembre de 1914.
En este día, la Convención tuvo a bien conceder al presidente de la República, general Eulalio Gutiérrez, facultades extraordinarias para continuar ejerciendo el cargo hasta que sea posible elegir al presidente provisional definitivo.
Asimismo, la Asamblea acordó clausurar su periodo de sesiones y nombrar una Comisión Permanente, que fungirá como tal mientras la Convención se encuentre en receso.
Trascendió que dicha comisión estará compuesta por 21 delegados que se encargarán de la confección del Programa de Gobierno y de resolver lo conducente en los asuntos que quedaron sin resolución. Además, convocará a un nuevo periodo de sesiones, luego que las fuerzas revolucionarias hayan tomado la capital.
Finalmente, y en previsión de que se presenten nuevas deserciones, la Asamblea acordó considerar quórum legal a la mitad más uno de los delegados que permanezcan fieles a la Convención, aunque no se especificó la manera como se llevará a cabo este conteo.
Por lo pronto, y de manera casi imperceptible, la ciudad de Aguascalientes está quedándose sola… O quizá no sea esta una apreciación adecuada, y más bien haya que decir que esta urbe vuelve a ser como antes de la convención, de tal manera que su apariencia concuerda con aquella que en su momento manifestó nuestro colega repórter de El Liberal, cuando afirmó que Aguascalientes era una ciudad «de ordinario triste y solitaria.» Por cierto, que encontramos en la calle al jurisconsulto don Salvador Correa, padre de nuestro colega periodista don Eduardo de Jesús Correa Olavarrieta, y al comentar con él sobre esta atmósfera que se respira en la ciudad ahora que el barullo de los convencionistas se está extinguiendo, ese ir y venir de veloces automóviles y el desfile cotidiano de uniformados, sonrió y dijo con satisfecha seguridad que, en efecto, Aguascalientes es una ciudad triste… Triste pero querendona. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.migrante@gmail.com <mailto:carlos.migrante@gmail.com>).