ANTONIO VILLARREAL ES CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA
NO PODEMOS DESPOJARNOS DEL MALDITO PERSONALISMO: VITO ALESSIO ROBLES

Aguascalientes, Ags., 24 de octubre de 1914.
Dos fueron los temas centrales tratados en la sesión de hoy, que se abrió a las 10:15 hrs. Se trata de los candidatos a la presidencia de la República, y la propuesta de voto de censura contra la prensa presentada hace varios días y que finalmente fue aprobada.
Como ya es costumbre, los delegados comenzaron con la discusión, aprobación y juramento de nuevos representantes. A continuación se dio lectura de varios telegramas, entre los que destacan el del general Lucio Blanco, en el que informa que su homólogo Felipe Ángeles y los delegados zapatistas salieron hoy a México para continuar viaje a esta. Por el mismo medio, Ramón Sosa comunica que Maytorena ordenó al comandante militar de Nogales liberar al general Salvador Alvarado y a otros presos en ese lugar.
Acto seguido, se dio cuenta del trámite de varias proposiciones destinadas a ser atendidas por la Comisión de Programa. Se trata de aquellas en que se proponen que figure en el programa revolucionario el Servicio Militar Obligatorio; que se declare insubsistente todo aquello que se oponga a las finalidades de la Revolución y del Plan de Guadalupe; y, que se declare insubsistente el precepto del plan, según el cual derivan su poder las personas que deben desempeñar los principales cargos públicos en el periodo preconstitucional.
Se recordó que hace algunos días el gobernador de Michoacán, Gertrudis Sánchez, solicitó el envío a su estado de los ex federales que actuaron en él, para proceder contra ellos conforme a la Ley. Villarreal afirmó que el Primer Jefe “no puede mandárselos hasta que esta Convención decida lo que debe hacerse”.
La Asamblea aprobó el dictamen en que se comunica al Sr. Carranza que se sirva ordenar al general Hill la suspensión de hostilidades contra fuerzas del estado de Sonora.
Vale la pena aclararles a nuestros lectores, que una vez que la Convención nombró comisiones de trabajo, muchos asuntos y proposiciones presentados a consideración de la Asamblea se han tratado a través de estos organismos, que someten a la consideración del pleno de delegados sus dictámenes.
A continuación se aprobó una resolución que causó la hilaridad de la Asamblea, y que se refiere a la actitud que debe guardar la División del Sur del Ejército Constitucionalista, cuando sea atacada por fuerzas zapatistas. El dictamen dice lo siguiente: “Que cuando se vean atacadas, se defiendan procurando tener un poco de prudencia”.
Por otra parte, en días pasados los delegados Daniel Ríos Zertuche y Dionisio Marines Valero presentaron una proposición, que fue dictaminada de la siguiente manera: “considerando que la persona que haya de encargarse del Poder Ejecutivo, por mandato de esta Convención, deberá ajustarse a las bases y programa de gobierno que la misma Convención le determine, y que no es ésta la que deberá guiarse o aceptar los programas aislados de gobierno que los diferentes candidatos presidenciales pudieran presentar, estimamos improcedente la solicitud de los ciudadanos Ríos y Marines, fechada el 19 de los corrientes, por la cual proponen que los candidatos a la Presidencia Provisional presenten su programa político, social y personal; y la Comisión de Gobernación opina que debe desecharse dicha moción”.
Marines defendió su proposición alegando que quienes aspiren a ser candidatos a la presidencia deberían cooperar con la Comisión de Programa. “Hasta aquí la costumbre para hacer una elección ha sido esta -señaló-: generalmente elegimos a un amigo, la elección se hace casi siempre por simpatías; pero hasta aquí no se ha acostumbrado saber si fulano de tal es capaz de poder, en primer lugar, formar un programa, porque mal puede llevar a la práctica un programa de gobierno quien no es capaz de formular ni siquiera un programa mediano”.
“Queremos -continuó Marines-, que los que se presenten a candidatos muestren su aptitud; queremos semblantearlos para saber si son capaces de realizar esos programas; porque un programa, por muy bueno, por muy bien pensado que sea, en manos de un hombre incompetente, dará los peores resultados”.
El delegado José Casta declaró que era extemporáneo tocar ese punto, debido a que la Convención todavía no ha tratado el tema de la forma de gobierno, por lo que pidió que el dictamen se aprobara.
Por su parte, Samuel García Vigil interrogó a la Mesa sobre si se había convocado a elecciones y se han lanzado candidaturas. La Secretaría contestó en sentido negativo y Marines terció declarando lo siguiente: “No es verdad que no haya candidatos; sí los hay y deben ser honrados. Ha habido juntas privadas, y aunque es verdad que aquí en el seno de la Asamblea no se ha hablado de esas candidaturas, en lo privado las ha habido”.
Marciano González pidió que se le dieran nombres. Aceptó que ha habido juntas secretas, pero que esas candidaturas han sido propuestas por simpatizantes y no por los interesados. “No sabemos si van a aceptar -dijo-; pero es la obligación que les vamos a imponer; lo extemporáneo comprende tratar este asunto; el programa no es extemporáneo, porque sabemos que el mismo que está, o cualquier otro que está, tiene que regirse por medio de un programa que le imponga esta Convención”.
Luego, Daniel Ríos Zertuche, ante el asombro de muchos, dio los nombres de dos supuestos aspirantes: Lucio Blanco y Antonio Villarreal.
Como se sabe, Lucio Blanco se ausentó pocos días después de que instaló la Convención. Por lo que toca a Villarreal, más de alguno esperó que de inmediato el presidente de la Convención refutara a Ríos. Sin embargo no lo hizo, por lo que debemos asumir que Villarreal es candidato a la presidencia.
Miguel Peralta, a nombre de la comisión, insistió en la aprobación del dictamen. “Si estuviéramos en un periodo constitucional normal -explicó-, no cabe la menor duda que tendrían razón los señores que han hecho la proposición”.
“En efecto, en los países enteramente democráticos, son los candidatos a presidente los que de una manera pública esbozan su programa o su plataforma -aseguró-; pero nosotros no estamos en ese caso, sino que es la Revolución, por medio de nosotros, la que va a señalar el programa de gobierno a que habrá de sujetarse la persona que sea elegida para ocupar la Primera Jefatura. No es un individuo el que va a imponer a la Convención y a la República un programa de gobierno, sino que la Revolución es la que va a imponerlo al individuo para que lo lleve a su cumplimiento”.
Francisco Figueroa pidió la palabra para hacer una observación, y terminó proponiendo que los candidatos se sometan a varias condiciones, por ejemplo, que se identifiquen con los ideales de la revolución para llevar a la práctica las reformas preconstitucionales en lo político, social y económico, al tiempo que hayan prestado valiosos servicios a ésta y tengan ascendente sobre el ejército y que además hayan demostrado aptitudes políticas.
Vito Alessio Robles intervino en contra de lo anterior, debido a que esas son tareas de la Comisión de Programa, que ya existe y trabaja, pero sobre todo “porque no podemos despojarnos del maldito personalismo. Yo sé que hay algunos delegados que han firmado una hoja comprometiéndose sin condición alguna para sostener determinada candidatura -denunció-. No conocen el programa de esa persona, no saben tampoco si esa persona se someterá al programa que apruebe la Convención; porque vamos a suponer, es una suposición muy improbable, pero vamos a suponer, por ejemplo, que diga que los sacerdotes pueden ser ministros. ¿Sabríamos perfectamente si el señor Villarreal aceptaría ese programa?; ¿podríamos imponérselo?” Alessio Robles reiteró el pedido de que el dictamen sea aprobado, cosa que la Asamblea hizo.
A continuación se presentó un resolutivo de la comisión de Gobernación, que pide que en función de que “las situaciones negativas o inexistentes no pueden ser materia de declaraciones de esta Convención, porque si se propone declarar todo lo que no existe en la República, terminaría en el infinito, no debe aceptarse la moción de los ciudadanos Gallegos, Herrejón y Peralta, sobre que se haga saber a la República que aún no se ha restablecido el orden constitucional, fechada el 19 del corriente, por lo que la comisión dictamina en el sentido de que debe desecharse dicha moción.
La Asamblea aprobó el dictamen y acto seguido se discutió otro de la Comisión de Gobernación, pidiendo que la Asamblea apruebe la proposición de varios delegados en el sentido de que “esta honorable Asamblea, en la forma que crea más conveniente, proteste contra las aseveraciones de algunos periódicos, respecto a que tenemos presión material y que, por consiguiente, no deliberamos en las sesiones de esta misma Convención con toda libertad de criterio, y proponemos a la misma Asamblea que en éste y en casos semejantes se autorice a esta comisión para formular las protestas o votos de censura que procedan, sometiéndolos previamente a la aprobación de la Asamblea”.
El Secretario de Gobierno de Aguascalientes, David Berlanga, se opuso, ya que constituiría lo que denominó como un “freno a la prensa”. Consideró que es necesario escuchar todas las opiniones, para así poder establecer líneas de conducta. “No creo de ninguna manera un acto justo poner una mordaza a los escritores; comenzaríamos por fundar una tiranía” -dijo-.
Señaló que el medio propuesto es por demás indecoroso, debido a que una razón no debe combatirse con el insulto o con un voto de protesta, como se pretende, sino con razones. “Los señores que han emitido alguna opinión en contra de la soberanía de la Convención -declaró-, si están en un error, nosotros no debemos contestarles con un voto de censura: debemos contestarles con las razones que tenemos justificándoles que tenemos perfecto derecho en declararnos soberanos, así cumpliremos con uno de los más grandes principios de la libertad de prensa”.
Villarreal se unió a Berlanga, aduciendo que de aprobar el dictamen la Convención les daría a los señores Barrón y Ceballos una importancia que no tienen. “No debe la comisión perder su tiempo en discutir estos andrajos de honor -pidió-, esos mercaderes de la política, que lo mismo quemaban incienso ante el rey Porfirio Díaz, como lo queman ahora ante aquel que esté en el poder, sea quien fuere” -dijo en clara alusión a Carranza-.
En vez de eso, Villarreal pidió que la Asamblea se preocupara de que estos individuos continuaran con su labor, ya que hombres de esa calaña es mejor que sean enemigos de la Convención.
El debate continuó hasta que finalmente se pidió votación. Al darse ésta hubo confusión, por lo que se procedió a votar nominalmente. Roque González protestó por la actitud de varios delegados que se abstuvieron de votar.
“No tenemos obligación de hacerlo cuando no estamos enterados del asunto -contestó Eulalio Gutiérrez-. Desde ayer que se trató esto, dije que me abstenía enteramente de tomar parte en el asunto de la prensa; que yo no votaría ni en pro ni en contra; y esta antipatía la demuestro con un caso: en San Luis Potosí he fusilado más periodistas que en ninguna parte”.
Una vez contabilizados los votos, se obtuvo el siguiente resultado: aprobaron el dictamen 68 y lo reprobaron 57.
Ya para concluir la sesión, se leyó un telegrama del general Francisco Villa a su representante, el coronel Roque González Garza, en el que informa que fuerzas de Maclovio Herrera atacaron Parral, siendo rechazadas con grandes pérdidas. “Esa es la manera como cumple el señor Carranza las órdenes de la Soberana Convención sobre la suspensión de hostilidades” -rezaba el mensaje-. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.migrante@gmail.com <mailto:carlos.migrante@gmail.com>).