Carlos Reyes Sahagún
Cronista del municipio de Aguascalientes

 Aguascalientes, Ags., 21 de octubre de 1914.
En este día la Convención principió sus labores a las 16:00 hrs., con la discusión de varias credenciales y el juramento de los nuevos delegados. Luego se nombró una comisión para visitar a un delegado que se encuentra enfermo y dictamine si se hace necesaria su sustitución.
Posteriormente, se leyó la siguiente solicitud: “Adjunto me permito acompañarle oficio que recibí de la Comisión Militar de Gobierno en esta ciudad, por el que se me ordena retirarme con mis fuerzas del territorio de Aguascalientes. En tal virtud, solicito por su honorable conducto de esa Soberana Convención, se me conceda el permiso correspondiente, para efectuarlo a la mayor brevedad, no atribuyéndose mi ausencia, ni a falta de patriotismo, ni a carencia de voluntad para dar cumplimiento a las disposiciones de esa respetable Convención, sino simplemente a la necesidad de obedecer a la orden gubernativa a que me referí”. Firmado: General Tomás Urbina.
La Asamblea determinó negarle el permiso a Urbina para ausentarse de la Convención y ordenó que envíe sus fuerzas fuera del estado.
En seguida se leyó la proposición presentada por varios representantes, “a efecto de que se nombre una comisión compuesta de cinco personas que estudien cuáles son los derechos y obligaciones que tiene la Convención Militar ante la Nación, para saber sus atribuciones de una manera clara”.
Posteriormente, el general Eduardo Hay propuso que la Asamblea “establezca una guardia de honor, integrada por cuatro delegados, para que custodien la bandera de esta Convención”. Hay subió a la tribuna para defender la propuesta que también hizo suya el general Obregón. “Creo que hay dos cosas muy sagradas aquí -dijo-; el juramento que hemos hecho y la bandera que ha recogido nuestras firmas, y creo que no damos el debido respeto a esa bandera si permitimos que vaya en manos de personas que no están juramentadas, y debe, por lo tanto, estar salvaguardada por juramentos, por hombres perfectamente consientes de sus obligaciones en esta Convención; y, además, debe recibir esa bandera todo el honor que se merece”. Por su parte, la Mesa informó que dicha guardia tendrá verificativo mientras no haya sesiones.
También se propuso la creación de una comisión de honor, compuesta por representantes a esta Convención, “para juzgar a los delegados que cometan alguna falta a sus deberes como tales, o como ciudadanos armados”.
Acto seguido, se leyó un telegrama del general Felipe Angeles en el que informa que: “hoy a las tres hrs., llegaron los enviados de esta comisión, que fueron a recabar la autorización del señor general Emiliano Zapata para que entremos al terreno dominado por sus tropas”.
Ayer, el general Angeles avisó por la misma vía, haber llegado a la ciudad de México y enviado a la mencionada comisión un mensaje para obtener la autorización a que se refiere la nota. Se leyó también un telegrama en el que el general Francisco Villa informa haber recibido aviso del gobernador Maytorena, de que los reos políticos que se encontraban en sus manos fueron liberados.
Se sometió a la consideración de la Asamblea la proposición de varios delegados, de que se fabriquen 150 distintivos con la inscripción “Convención Nacional Soberana, 1914”.
A continuación se leyó la proposición de Francisco Serrano, Jesús Garza y Julio Madero, en el sentido de que se proteste en contra de los periódicos capitalinos El Pueblo y El Liberal, “por su labor de perfidia y división, contraria a nuestros principios, y en consecuencia, prohíba el acceso a las sesiones a los representantes de los mencionados diarios; haciendo saber a la Nación la causa que determinó dicha prohibición, por los medios que la Mesa Directiva estime convenientes”. Cabe mencionar que esta propuesta no fue atendida de momento.
Se rechazó una sugerencia en el sentido de que los que vinieran a hacer guardia a la bandera lo hicieran uniformados. A continuación se aprobó un dictamen de la Comisión de Comunicaciones, según el cual se dispone que debe reanudarse el tráfico postal y telegráfico internacional e interior en Sonora; que por haber cesado las hostilidades, se reanude el tráfico ferroviario de carga y pasajeros, por ser de beneficio para la tranquilidad pública.
Nuevamente se tocó el punto de la comisión de programa. El secretario informó que la Asamblea debía proponer el número de los que la integrarían, así como sus nombres.
Dionisio Triana propuso que fueran 11 los miembros. Renato Miranda mencionó que se había presentado una proposición en el sentido de que cada división aportara un miembro. El delegado Velázquez agregó que los delegados de cada división debían elegir a su representante.
“Debemos tomar en cuenta -dijo Juan Hernández García en su peroración-, que en ese programa vamos a delinear las bases de los intereses o la forma en que se han de resolver los intereses que se ventilan en esta Convención; aquí vamos a tratar, sintetizando, asuntos del gobierno, del ejército, de la industria, de la agricultura y del trabajo y los propietarios, y muy principalmente de la cuestión agraria”.
El delegado Ruiz propuso que fueran tres miembros por división. “Si nombramos uno solo -dijo en apoyo de su reclamo-, tal vez este señor no tenga idea de los problemas principales del país; si nombramos tres, habrá discusión para depurar los asuntos y ponerlos a discusión de la Asamblea General; será mucho más satisfactorio que haya tres miembros de cada una de las divisiones; uno solo podrá imponer su voluntad, siendo tres, habrá discusión”.
Antonio de la Barrera propuso que la comisión se nombre hasta que lleguen los zapatistas. Por su parte, el secretario, a nombre de la Mesa sugirió que fueran nueve los miembros, que se nombrarían cuando concurran los delegados del general Zapata.
Finalmente, la Asamblea procedió a elegir a los integrantes de la comisión, que resultaron ser los siguientes: Álvaro Obregón, Daniel Ríos Zertuche, Roque González Garza, Eugenio Aguirre Benavides, Antonio Villarreal, Alberto Piña, Arturo Lazo de la Vega, Eduardo Hay y Carlos de la Vega.
A continuación se pasó a sesión secreta, por lo que las galerías del coliseo fueron desalojadas. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.migrante@gmail.com)