Aguascalientes, Ags., 15 de octubre de 1914.
Este día la reunión dio comienzo a las 16 horas, con la exigencia de Roque González Garza, de que se incluyera en el acta correspondiente su discurso de ayer. Luego de una intrascendente y tediosa discusión, la petición fue reprobada. Acto seguido, la Comisión Revisora de Credenciales sometió a la consideración de la Asamblea varios casos, que fueron aprobados. En seguida, los delegados cuyas personalidades se discutieron, pasaron al foro y emitieron la protesta correspondiente.
A continuación, la Asamblea se abocó al nombramiento de quienes irán a Cuernavaca a invitar al Ejército Libertador del Sur, a fin de que envíe un representativo a esta Soberana Convención. Luego de discutir si debían ir tres o cinco delegados, fueron electos para el cumplimiento de esta comisión Felipe Ángeles, Rafael Buelna, Leobardo Galván, Calixto Contreras y Guillermo Castillo Tapia.
En seguida, el secretario declaró lo siguiente: “Esta Mesa pone del conocimiento de los honorables delegados que ha mandado suspender que se repiquen las campanas”, esto en referencia a los bronces de la catedral, que se encuentra frente a este Teatro Morelos.
Posteriormente, se discutió una proposición del general Obregón, relacionada con el número de delegados que tendrían derecho de enviar los del sur. Al considerarse que esto sería un insulto para Zapata y los suyos, la propuesta fue reprobada.
A continuación, una vez que la Asamblea estuvo de acuerdo sobre quiénes integrarían la comisión de invitación, se puso a consideración el texto del mensaje que llevarán y que, dirigido al general Zapata, fue redactado en los siguientes términos: “Con satisfacción comunicamos a usted que el día 14 del mes en curso, fue proclamada en esta ciudad la Soberanía de la Convención Militar Revolucionaria, como consecuencia de las gestiones llevadas a feliz término por los miembros de la Junta Pacificadora de la ciudad de México, los jefes de los Cuerpos de Ejército del Noreste y Noroeste, y por todos los de la División del Norte.
Y teniendo en cuenta que en ella se han reunido, además de los ya enumerados, los representantes del señor gobernador constitucional del estado de Sonora, y los de las Divisiones del Centro, Sur y Oriente de la República, constituyendo, por lo tanto, mayoría de los elementos revolucionarios en armas, para dar firme y enérgica resolución a los grandes problemas que urge resolver para bien de la Patria; que los principios de honradez, justicia y mejoramiento popular, por lo que usted y sus compañeros vienen luchando hace tanto tiempo, son los mismos que defienden y por los que luchan todos los en ella reunidos, y que la labor de esta Convención resultaría incompleta si no se emplearan todos los medios para conseguir la representación de ustedes, que son los únicos que faltan en nuestro seno, ha acordado, haciendo un llamamiento a su reconocido patriotismo y al de los señores generales del Ejército Libertador que usted comanda, invitarlos fraternalmente a que concurran por sí, o por medio de sus representantes, a estudiar, discutir y resolver las amargas dificultades que nos han dividido y que, seguramente, dado el espíritu de cordialidad que nos anima y el buen deseo que campea en nuestra Asamblea, habrán de ser resueltos en breve plazo, en la forma que las necesidades imperiosas del país y el prestigio de nuestra Patria lo requieren”.
Una vez aprobado el texto, se analizó una sugerencia presentada por Vito Alessio Robles, que dice lo siguiente: “Pido se amplíe el plazo fijado en la proposición de ayer, para que antes del 20 de los corrientes no se discuta en esta Convención ningún asunto que afecte a los intereses de la División del Norte, de las tropas del gobernador Maytorena y del Ejército Libertador, ni se discuta tampoco la renuncia del Primer Jefe. Pido que se amplíe ese plazo hasta el día 22 del presente”, proposición que desde luego fue aprobada.
Acto seguido, se leyeron varios telegramas en los que se anunciaba que en algunas partes del país continúan las hostilidades, pese a la súplica que en contrario dirigió la Asamblea a los grupos beligerantes, particularmente en el estado de Sonora, en donde continúan enfrentándose las fuerzas del gobernador José María Maytorena y las del general Benjamín Hill. Por ello, Obregón propuso “que se ordene la suspensión de hostilidades en Sonora, reconcentrándose a Cananea las fuerzas del gobernador Maytorena que atacan Naco, y permaneciendo en este lugar, sin hacer ningún movimiento de avance, las del general Hill”. Al ser discutida la propuesta, sufrió algunas modificaciones, quedando de la siguiente manera: “Proponemos a la honorable Asamblea que se sirva acordar que se ordene, por los conductos debidos, a todas las fuerzas beligerantes, que suspendan las hostilidades”.
Los delegados manifestaron su acuerdo en relación a la propuesta anterior, y luego aprobaron otra, que pedía “se nombre desde luego y con carácter permanente, o señalándoles plazos determinados en el seno de la misma, comisiones de Guerra, de Relaciones, de Gobernación, de Hacienda y las que juzgue necesarias la Asamblea. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.migrante@gmail.com <mailto:carlos.migrante@gmail.com>).