Viajemos a principios de año, el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística anunciaba un crecimiento de 1.1 por ciento para el 2019. Esto representaba el tercer año consecutivo con crecimiento económico, aunque muy moderado, después de la fuerte recesión de 2015. Con esto, se podía visualizar un dinamismo económico independiente al sector público.

Durante los primeros días del año, mientras el devastador virus comenzaba su travesía desde Wuhan, Jair Bolsonaro llegó a la presidencia con la promesa, entre muchas otras, de liberalizar la economía y atacar el problema de la deuda pública.

Con cierta incertidumbre y de la mano de una considerable inestabilidad política, fluyeron los primeros meses del nuevo presidente. Los constantes choques con gobernadores estatales y sus miembros del gabinete, eran y continúan siendo, cosa de todos los días. ¿Dónde hemos escuchado esto?

Cuando el virus se había hecho presente en todo el mundo, el presidente brasileño continuaba despreciándolo y llamándolo una simple “gripita”, de la cual no había que tener gran precaución. Fueron pasando los días, y las actividades en las principales ciudades brasileñas, continuaba funcionando de manera habitual, con muy pocas restricciones sanitarias. No se le había dado la importancia necesaria expresada por su nuevo líder político. A medida que las condiciones fueron empeorando, los gobiernos estatales comenzaron a tomar sus propias medidas de aislamiento social, lo que los obligó a cerrar algunas de sus principales actividades económicas para evitar el colapso de su sistema de salud. La repuesta de Bolsonaro fue efusiva. Se culpó de irresponsables e inadmisibles sus medidas, las cuales causarían una profunda destrucción de empleos, lo que sería muy costoso para todos los brasileños. A pesar de esto, los gobiernos estatales, conscientes de las constantes mentiras por parte del secretario de salud federal, decidieron actuar en base a sus estadísticas y continuar con el distanciamiento social. ¿Dónde hemos escuchado esto?

El tema aún no termina. Mientras el Ministro de Economía, insiste en la adopción de soluciones liberales para estimular la economía, el presidente brasileño busca la realización de una política de intervención en la economía brasileña, lo que demuestra un desencuentro en el poder ejecutivo federal.

Mientras Paulo Guedes, manifiesta lo preocupante que son las cifras económicas en el país y la necesidad de buscar un plan alterno para reactivar, hasta donde sea posible, la economía; Bolsonaro lo contradice y manifiesta su desacuerdo con el especialista en el tema dentro de su propio gabinete. ¿Dónde hemos escuchado esto?

Paralelo a esta novela política, la economía brasileña se cae a pedazos y se encamina a ser una de las más golpeadas durante este año y el 2021. Tan sólo en dos meses, según datos de IBGE, se cayeron 1.1 millones de empleos formales tan solo en abril, se contrajo en 99.3 por ciento su producción manufacturera en comparación con el año pasado.

Es una realidad que la pandemia afectará económicamente a todo el mundo. El Fondo Monetario Internacional, pronostica un encogimiento global del tres por ciento; algo que no vivíamos desde la gran depresión de 1929. Sin embargo, Brasil tiene además una ensalada de ingredientes como la inestabilidad política, cambios de ministros, pedidos de impeachment, pugnas entre el ejecutivo y el legislativo, y entre el presidente de la república y los gobernadores.

Al igual que en nuestro país, Brasil no cuenta con un liderazgo enfocado, sensato y competente ante las adversidades del mundo. Jair Bolsonaro y sus colegas populistas alrededor del mundo, traerán años con profundos desequilibrios económicos y sociales. El Covid-19 representa un problema de corto plazo al lado de lo mencionado.

OVERTIME

Tan solo en el mes de abril, cerca de doce millones de mexicanos dejaron sus actividades laborales. Este mes representa el primero en plena vigencia de la cuarentena. Sin sonar alarmante o caer en exageraciones, las condiciones que nos esperan pintan sumamente adversas. Tomemos sus respectivas precauciones y seamos inteligentes en el accionar monetario.

 @GmrMunoz