Ricardo Vargas

La semana pasada en este mismo espacio comenté lo desafortunada que era la suspensión de la publicación de los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) que realiza INEGI, pues es la herramienta que nos dice cómo está el mercado laboral en nuestro país. A través de esta encuesta, se da a conocer la tasa de informalidad laboral, la población económicamente activa, y las tasas de desocupación (desempleo) y subocupación (subempleo). Derivado de la contingencia sanitaria y debido a que la encuesta se realiza personalmente, se suspendió su elaboración correspondiente a los meses de abril y mayo, por lo que la única información relacionada que tendremos es la de empleos formales registrados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (diferencia entre los creados y los perdidos cada mes).

Y esta información fue publicada precisamente este martes, con referencia a los puestos de trabajo formal netos que se registraron durante el pasado mes de abril. La cifra a nivel nacional es alarmante y más porque el paro económico que vivimos durante abril, se ha prolongado al menos para todo el mes de mayo también. De acuerdo con las cifras reportadas por el IMSS, en abril se registraron 19 millones 927 mil empleos formales, pero en el mes de marzo esta cifra fue de 20 millones 482 mil empleos. Esto significa una pérdida de 555 mil empleos formales en sólo un mes, que equivale a una caída mensual del (-)2.71% y a una caída anual del (-)2.21%. La caída es simplemente desastroza, y representa la mayor pérdida de empleos formales en México desde octubre de 2019, cuando el país comenzaba a salir de la crisis financiera internacional que todos recordamos. Es importante entender la magnitud de esta caída, pues es una consecuencia evidente de la contingencia sanitaria que atravesamos como consecuencia de la estrategia contra la propagación del Covid-19, pero es necesario analizar el contexto en el que se da esta pérdida de empleo formal.

Por una parte, si bien es cierto que el mes de abril ha sido hasta ahora el mes en el que más se afectó a la economía a causa del Covid, la realidad es que el mercado laboral en nuestro país ya venía registrando una inercia negativa desde hace varios meses. La creación de empleo formal comenzó a desacelerarse desde febrero de 2019, cuando los empleos formales comenzaron a crecer a una tasa anualizada menor al 3%, luego de registrar crecimientos del 4% anual durante 2017 y 2018. Posterior a esto, a partir del mes de agosto del año pasado, las tasas de crecimiento mensuales (anualizadas) del empleo formal se colocaron debajo del 2%, hasta llegar a ubicarse por debajo del 1% en el mes de marzo de este año.

Por otro lado, es importante mencionar que entre los meses de marzo y abril se han perdido ya más de 685 mil empleos formales en el país y de mantenerse esta tendencia podríamos ver una pérdida de más de 1 millón 200 mil empleos formales en nuestro país. En menos de 80 días. Aquí hay que tomar en cuenta más allá de la pérdida de empleos, todos aquellos que no se generan y que son igual de importantes. Haciendo un análisis muy sencillo y de acuerdo con la población de nuestro país, y una tasa de crecimiento demográfico promedio del 2% anual, año con año hay cerca de 2 millones de jóvenes que se incorporan al mercado laboral, y de acuerdo a la tasa de informalidad que tenemos cercana al 50%, se tendrían que crear (al menos) 1 millón de empleos formales al año. No sólo no se van a generar estos empleos que son necesarios, sino que se perderán más de 1 millón de empleos formales. De aquí viene la promesa de nuestro presidente de crear 2 millones de empleos formales en los próximos 9 meses.

Es una promesa que se escucha alentadora, pero que se percibe difícil de alcanzar especialmente por la falta de apoyo hacia pequeñas y medianas empresas, que generan más del 70% de los empleos en nuestro país. Pareciera que no hemos dimensionado la gravedad del problema que estamos viviendo en el mercado laboral mexicano y ojalá que, por el bien de todos, no tardemos mucho en entenderlo.

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Soy economista del Tec de Monterrey, Campus Monterrey y tengo un par de años escribiendo artículos de opinión. Escríbame. rvargas@publimagen.mx   @1ricardovargas