El derecho superior de todo individuo siempre será el derecho a la vida, sostuvo el ministro de la Corte en retiro, Mariano Azuela Güitrón, subrayando que no se puede gozar de ningún otro derecho si no se respeta previamente el relativo a la existencia.
Los cientos de derechos que en la actualidad se han ido encontrando por organismos internacionales, nunca podrán ser gozados por alguien que fue abortado, dijo, y eso “no es sentencia de mochos, sino convicción de personas que piensan serenamente en una evidencia y nadie les puede sostener lo contrario”, agregó.
En conferencia de prensa en el marco de su visita al estado, a invitación del Consejo de Laicos de la Diócesis de Aguascalientes, subrayó que la Constitución Mexicana desde su Artículo Primero refiere la protección de la vida desde la concepción y hasta la muerte natural, particularmente desde que fue eliminada la pena de muerte.
La Carta Magna considerada garantista desde la reforma del 2011 que estableció el respeto a los derechos humanos, fortaleció con ello la idea del respeto a la vida, sin embargo, la Constitución debe ser interpretada a la luz de su texto y de los acuerdos y tratados internacionales celebrados por el Estado Mexicano.
No obstante, desgraciadamente existe hoy en día una tendencia a sobredimensionar el valor de otros tratados en los que no intervino el Estado Mexicano, por encima del texto constitucional y esto desvirtúa el sentido original de nuestra Ley Suprema.
Asimismo, indicó que debe haber una real división de poderes y que los congresos locales tienen facultades para legislar sobre temas relacionados con los derechos humanos fundamentales, enriqueciéndolos sin alejarse de los aspectos relativos a la naturaleza humana o creando derechos que no existen.
En ese sentido, el ministro en retiro consideró que no se puede legislar estableciendo la posibilidad del aborto, porque hay defensa de la vida en torno a todo ser humano que ha sido concebido y, en el contexto del derecho a la libertad, “pienso que la libertad no es hacer lo que se me dé la gana”.
Finalmente, recalcó que debe haber siempre respeto a las personas en el marco de la misma naturaleza humana que ha hecho evidentes aspectos como los derechos humanos, donde el superior es el que respeta la vida, concluyó.