El presbítero Rogelio Pedroza González manifestó que la postura del clero es en contra de la legalización de la marihuana, por los daños que ocasionará el libre consumo a los jóvenes, por lo que consideró que los legisladores en vez de ver por los intereses de su partido, deben actuar a favor del bien común; recordó que tanto el consumo de drogas como de alcohol es pecado grave.
Al comentar que la Conferencia del Episcopado Mexicano ya dio su postura sobre la iniciativa aprobada en el Senado, en la que se permite el consumo recreativo y la comercialización de la cannabis y sus derivados, confió que en que la Cámara de Diputados vote en contra, “porque este hecho genera legítimas preocupaciones”.
Refirió que los profesionales de la salud y numerosas personas que han sido consumidores, atestiguan que su uso en cualquier cantidad y presentación, reduce significativamente el dominio sobre las propias acciones y pone al consumidor en situación de riesgo grave para sí y para otros.
Consideró que los diputados federales deben analizar en forma integral la iniciativa, para que se privilegie la salud y la seguridad pública; se atienda al bienestar de las familias que se ven afectados por estas y otras sustancias.
“Importaron más los reclamos de libertad sin responsabilidad de algunos pocos, por encima del bien general; se debe tomar una postura responsable”.
Advirtió que puede ser la puerta de entrada a otras legalizaciones, con beneficio individual, sin importar el bienestar común.
“El permitir cargar hasta 28 gramos de marihuana y tener de seis a ocho plantas en casa para consumo personal, es muy riesgoso, principalmente para los adolescentes, aunque la autorización de consumo sea para los adultos, ya que es fácil suponer que un adulto puede adquirirla y proporcionársela a un menor”, e insistió en la importancia de educar en valores.

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