Desde hace ya algunos meses, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) ha sido objeto de señalamientos y ataques por parte del Gobierno Federal, específicamente del presidente, quien hace días manifestó en una de sus conferencias mañaneras que dicha institución se ha “derechizado”. Lo anterior viene de una serie de sucesos que fueron sentando las bases para la situación tan complicada que está viviendo la comunidad académica de dicho centro, desde la renuncia del director general anterior el Dr. Sergio López Ayllón, hasta las acciones autoritarias del nuevo director impuesto José Antonio Romero Tellache. ¿Cómo comenzó todo? ¿Cuáles son las exigencias de los profesores, las y los alumnos? ¿Por qué corren peligro las instituciones públicas del país?

Todo comienza a inicios de agosto de este año, donde el ex director general del CIDE, el Dr. Sergio López Ayllón renuncia a su cargo, argumentando que era necesaria una renovación a la dirigencia de dicha institución. Sin embargo, considero que otra de las causas de su renuncia fue la presión que ejercía el presidente sobre él, dado que durante una de las conferencias mañaneras, López Obrador proyectó las fotos de quienes considera son sus adversarios políticos, entre ellos figuras como Claudio X. González, el ex ministro José Ramón Cossío Díaz, entre otros; y ahí colocó a López Ayllón, aludiendo a que el CIDE era un centro opositor a su gobierno. La respuesta de Conacyt fue designar como director interino a José Antonio Romero Tellache, un profesor investigador de El Colegio de México. ¿Por qué designarían como interino a una persona totalmente ajena a la institución?

Dos meses después, Romero Tellache decide destituir al Dr. Alejandro Madrazo Lajous como director de la sede Región Centro del CIDE aquí en Aguascalientes, los motivos por los cuales tomó dicha decisión fue que el director de esta sede publicó un video en el cual apoya a las y los profesores cátedras Concayt, dado que las nuevas condiciones impuestas por la directora María Elena Álvarez Buylla, en síntesis, afectaban las condiciones laborales de los profesores investigadores; por lo tanto, Romero Tellache informó que el despido de Alejandro Madrazo fue por “pérdida de confianza”, sin añadir un solo motivo más al respecto. Siguiendo con esta línea de autoritarismo, a mediados del mes de noviembre destituye a la secretaria académica del CIDE, la Dra. Catherine Andrews, dado que ella señalaba que hubo irregularidades con diversos procesos internos de la institución, como la evaluación de los profesores y la destitución de Madrazo Lajous. Romero Tellache catalogó dichos actos como de “rebeldía”, siendo esto último lo que detonó la movilización estudiantil.

Colectivos estudiantiles tuvieron la oportunidad de dialogar con el director interino, buscando una explicación sobre su actuar autoritario y discrecional, sin embargo, las respuestas que tuvo la comunidad cideíta es que las y los alumnos estaban siendo “manipulados” por sus profesores cuya formación neoliberal los orientaban más a apoyar al sector privado, en pocas palabras le decía a la comunidad estudiantil que no tenían criterio propio. Estos comentarios audaces de un extraño que llegó por capricho del presidente sólo demuestran lo poco que conoce sobre la institución, sus profesores investigadores y sus estudiantes.

Por lo tanto, las y los estudiantes de ambos centros tomaron las instalaciones como parte de un paro estudiantil, buscando que Romero Tellache renuncie a su cargo como director y se restablezcan a las y los funcionarios que fueron destituidos. Sin embargo, este lunes María Elena Álvarez Buylla designó, ignorando el debido proceso, a Romero Tellache como director general del CIDE, lo cual demuestra la línea de autoritarismo, cinismo y discrecionalidad con la que la 4T dirige a nuestro país hoy en día, donde la lealtad a López Obrador es lo único que importa. Lo anterior, tristemente, no es un caso aislado ya que el presidente también decidió bajar como candidato a gobernador de Banxico al ex secretario de hacienda Arturo Herrera, ya que éste no le permitió al Gobierno Federal utilizar los excedentes de las reservas federales para financiar los mega proyectos de la 4T. El modus operandi es el mismo, cooperas o te destituyo, incluso al grado de la traición.

El mensaje para todas las instituciones públicas es muy claro, el presidente quiere tener bajo su mando absolutamente todo, sin cuestionamientos o críticas para así consolidarse como el personaje antidemocrático que siempre ha sido. Ahora más que nunca debemos unirnos para apoyar no solamente al CIDE, sino al resto de las instituciones públicas que vayan a ser afectadas por este autoritarismo tan rancio con el que se están tomando las decisiones. Puedo decirlo con toda sinceridad, fue gracias a las y los docentes del CIDE que aprendí a criticar las decisiones públicas desde una perspectiva social, pero sobre todo fue gracias a las y los estudiantes que decidí salir y actuar para combatir este tipo de injusticias, ya sea desde la protesta o desde la opinión pública. Hoy y siempre #YoDefiendoAlCIDE.

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